martes, agosto 31

La gente que me gusta, por Mario Benedetti


Hola Gente!!!! Estaba escuchando la radio „CVC“ y el locutor recito este escrito de Mario Bnedetti… me encanto y lo comparto con ustedes…

Como algunos saben estos días fueron difíciles pero ya estamos mejor mi flia y yo… especialmente mi hermano y mi sobrina, si pueden, los que creen en Dios seguir orando por un milagro. Ella tiene una enfermedad degenerativa que se llama Síndrome de Hallervorden-Spats conlleva Parkinson, Alzheimer y Demencia Senil. Y por que mi hermano siga fortalecido para llevar adelante cada día esto…

El escuchar esta lectura dije “así , de esta gente quiero estar rodeada… como dice quiero ser”, si supieran hasta la gente mas cercana que tendría que haber estado no estaba sino que estaba ocupándose de tonteras, si las cuentos expongo a esa gente y no es el tema… en fin… otro tema…

Los dejo con el articulo que tiene un gran alimento para el alma!!!!!!!

Cariños sinceros y deseos de que todo les salga mas que bien!!!!

Claudia


La gente que me gusta, por Mario Benedetti

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

jueves, agosto 12

Habla ahora o calla para Siempre

Hola gente!!!! Como están tanto tiempo????

Les envío un articulo que me hizo recordar a algo, muy importante para mi , vivido…

Por mas de 1 año no hablaba con mi abuela, ella en su edad, no mucha pero bueno (82)… creyo cosas que no eran ciertas… si las contara dejaría expuesta a mi abuela y no quiero hacer eso sino ir al fin que me lleva este articulo…

Luego de ese tiempo… un día… donde vivía yo se rompió un tubo de gas, no encontraban donde tenia la perdida así que cortaron el suministro. Luego de un tiempo larguito de vivir así … fui a visitar a mi abuela pidiéndolo si me dejaba bañar… me dijo que si.

Como ella se encontraba enferma de gripe y mi hermano, que vivía con ella en ese momento no se encontraba, me quede ese día, le cocine, le limpie y me fui… volví al otro día a bañarme y atenderla… así durante unos 5 días.

Al día siguiente de esos días le pedí si me dejaba dormir en su departamento porque yo estaba durmiendo en el piso donde estaba viviendo. Era invierno… mucho frío, sin gas, sin calefacción… ella me dijo que si… así paso una semana…

En ese periodo estaba cursando clases de ingles y suena mi celular… era mi hermano, me dijo que mi abuela había tenido un accidente… en el cual falleció unas horas después…

En el momento que el medico nos informa de su deceso las primeras palabras de mi tía, que estaba ahí fueron “mama estuvo diciendo los últimos días que vos la estabas cuidando como si fuera tu hija… estaba muy contenta con vos” llego un amigo de mi abuela y me dijo lo mismo…

Luego de tantas palabras feas que salieron de su boca hacia mi… en los últimos días cambiaron a buenas… di el primer paso… volví pidiéndole el favor de bañarme y dormir en una cama, no le agredí ni le recrimine diciendo “te acordas todas esas cosas que me dijiste?” solo la atendí… la cuide le ofrecí mi amor dándole lo que ella necesitaba en ese momento y su actitud cambio…

Dios fue muyyy bueno que en sus últimos días preparo todo para que cuando ella partiese ni ella ni yo tuviésemos cuentas pendientes…

Desde ese día aprendí que uno nunca nunca sabe cuando suceden las cosas y que siempre hay decirle a las personas lo que sentimos y darles lo mejor de nosotros… si lo reciben bien y sino seguimos camino… J))))))

Los dejo con el artículo… ya me excedí bastante… J)))))

Cariños

Claudia

Habla ahora o calla para Siempre

La muerte es un desafío. Nos dice que no perdamos tiempo... Nos dice que nos digamos, ya mismo que nos amamos.
- Leo Buscaglia

“¡Tenía cosas pendientes que decirle!... pero ya no está conmigo, ahora sólo me toca imaginar lo que hubiera pasado”.

Comentarios como ese, escucho muy seguido cuando se acercan personas a buscar el consuelo de haber perdido a un ser querido. Cuando se lamentan por el futuro que se esfumó antes de lo planeado, por no haber aprovechado el presente.

Desgraciadamente toda la reflexión y los “hubiera dicho, hubiera hecho, hubiera demostrado”, llegan al corazón cuando terrenalmente es imposible comunicarse.

Mucho de los mensajes pendientes se quieren plasmar el día del funeral, pero es triste darnos cuenta que aunque queramos atrasar las manecillas del reloj, el tiempo nos ha ganado por mucho.

Lo sorprendente es que cuando me toca preguntar en conferencias quién ha dicho lo que siente a sus seres queridos, pocos son capaces de levantar la mano e inclusive me comentan “Es buena la idea, pero me siento ridículo”, “No puedo decir lo que siento, porque luego se va a sentir importante”, “Prefiero esperar otro momento”.

¿No valdrá más la pena arriesgarnos a hacer el ridículo, a que el otro se sienta más, a que tal vez no sea el mejor momento, que después ya no tener tiempo para decir lo que pensamos?

La escritora Anamaría Rabatté nos da un mensaje claro y concreto: “En vida hermano, en vida”, inclusive nos ofrece la idea de, así como celebramos el día de muertos, celebremos a los vivos los 365 días del año.

Celebremos el poder de decir al otro “te quiero”, sin pensar que somos cursis, celebremos dar las gracias sin pensar que nos hacemos menos, celebremos decir te necesito sin pensar que perdimos la dignidad, celebremos la oportunidad de pedir perdón sin pensar que somos fracasados.

Como dice San Maximiliano Kolbe “Vive siempre como si este fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo”.

Haz un homenaje en vida a todo aquel con el que te topes en el camino. Dile lo que sientes, lo que piensas. Se sincero con esa persona y con tu corazón. No hablo de cursilerías. Hablo de aprovechar el presente, de no dejar cosas pendientes.

Estás a una carta, una llamada o a un encuentro de distancia. Habla ahora o calla para siempre.

David Montalvo
Conferencista Inspiracional, empresario, escritor y comunicador.
Fundador y Director de INSPIRARE.