martes, agosto 28

MIEDO AL FRACASO, nuestro mayor impedimento

Todos los seres humanos contamos con virtudes y con defectos. Todos poseemos habilidades individuales que nos llenan de orgullo y satisfacción, pero también contamos con limitaciones que nos frenan y producen insatisfacción e infelicidad. ¿Sabes tú cuáles son las habilidades que te destacan y diferencian del resto de las personas? ¿Conoces cuáles son las limitaciones que te doblegan y minimizan? Recuerda que el tomar consciencia de ellas es el primer paso para superarlas. ¿Quieres mejorar cada día? ¿Quieres expandir tus propios límites? Tú puedes hacerlo. Para ello, sólo debes entender que cualquier habilidad que posees actualmente fue adquirida y perfeccionada en el transcurso del tiempo. Cuando naciste, no contabas con ningún conocimiento, pero a medida que los años fueron pasando fuiste aprendiendo importantes lecciones que te enriquecieron profundamente. Entiende que ese proceso de perfeccionamiento no tiene fin en sí mismo, sino que eres tú quien determina cuándo parar de hacerlo. ¡Ojalá que nunca lo hagas! Entiende que lo que denominamos virtudes y habilidades, no son más que lecciones aprendidas que se materializan en acciones concretas. Por el contrario, lo que normalmente denominamos limitaciones, por lo general no son realmente limitaciones sino que es una ausencia de conocimiento. En otras palabras, si no sabes hacer algo, se debe, probablemente, a que todavía no has dedicado el tiempo y el esfuerzo para adquirir los conocimientos necesarios, ponerlos en práctica y perfeccionarlos. Entiende que el no haber aprendido algo, no es una limitación; es simplemente un espacio vacío que debe ser llenado. Queda en ti la responsabilidad de completar esos espacios. Sin embargo, para lograrlo, tendrás que dejar atrás tu mayor limitación: El miedo a equivocarte. El miedo a fracasar. Recuerda que siempre que intentes aprender algo nuevo te equivocarás. Siempre que te fuerces más allá de tus conocimientos actuales harás equivocaciones. Lo importante, es entender que fallar y equivocarse no es fracasar, sino aprender. Nuestros peores errores son nuestros mayores aprendizajes. Intentar algo y equivocarse no significa fracasar, significa evolucionar. Fracasar, por el contrario, es permanecer estático y expectante. Fracasar es ser conformista. Fracasar es aceptar una realidad que no te hace feliz. Tú puedes lograr cualquier cosa que te propongas. Parte, sabiendo exactamente qué es lo que deseas lograr. Luego, define un plan de acción. Y, además, propónte luchar incansablemente hasta alcanzar dicha meta. Prométete sentirte bien al equivocarte, ya que en ese momento habrás aprendido algo nuevo que te acercará aun más a ese objetivo que ya te has fijado. Deja atrás el miedo a fracasar y te habrás despojado de tu mayor impedimento.Vive con pasión y entusiasmo, sabiendo que TÚ TAMBIÉN PUEDES.
Vive con pasión y entusiasmo, sabiendo que TÚ TAMBIÉN PUEDES.

domingo, agosto 26

Coleccion de venenos

CHISME Rumor expresado con certeza total y cuyo objetivo es desacreditar y hacer alianzas para destruir. PESIMISMO Agoreros del desastre buscan aniquilar la esperanza, su actitud sumerge a las personas en la amargura, muchos la disfrazan con el bajo escudo de “ser realistas”. ACTITUD NEGATIVA Son neuróticos y están convencidos que tienen el derecho de maltratar a las personas que los rodean. CRÍTICA DESCONSTRUCTIVA No critican para construir sino que buscan humillar y ridiculizar, creen que si producen dolor el otro cambiará. RENCOR Almacenan cuentas por cobrar, llevan una contabilidad minuciosa de las ofensas y desprecios recibidos, se amargan su propia vida y la de los demás. ODIO Viven esclavizados por un demonio que no les permite ser felices a menos que vean aniquilados a sus enemigos, es la antesala de los más crueles actos. VENGANZA Su mayor placer es el mal que les puede acontecer a sus enemigos, buscan implacablemente destruirlos, se han especializado en maquinar las más aberrantes formas de lograr sus propósitos. ENVIDIA No toleran el éxito de los demás, en el fondo los admiran pero no pueden reconocerlo, desean fervientemente que éstos pierdan lo que poseen. SOBERBIA Ellos mismos son el objeto de su mayor culto y admiración, nadie los merece, por supuesto se creen superiores a todos los mortales, su especialidad es el desprecio y la humillación. OFENSA Son especialistas en herir a los demás, sus palabras y actitudes cada día las afinan más para castigar con mayor actitud y profundidad. Existen personas que no solamente utilizan algunos de éstos venenos sino que se hacen todos los días un licuado con todos, son sus demonios que los acosan de día y de noche y no les permiten alcanzar la paz interior y la felicidad, el único exorcismo efectivo para acabar con ellos es la ACEPTACIÓN y el PERDÓN. Los Líderes de Excelencia los evitan a toda costa, saben que si acaso penetra alguno de ellos en su espíritu pueden quedar atrapados para siempre, saben además que si se filtran en su equipo de colaboradores los pueden destruir y acabar con el trabajo en equipo, están conscientes que toda su obra corre el riesgo de derrumbarse. Están alertas a la presencia de cualquiera de ellos, de inmediato se dan a la tarea de erradicarlos buscando siempre la armonía y estimulando los valores de la tolerancia y la comprensión.
Miguel Angel Cornejo

viernes, agosto 24

Como?

- Oye papá, ¿cómo fue posible que los sueños de Julio Verne ahora sean una realidad? No entiendo cómo ese señor hace más de 100 años pudo imaginar lo que ahora ya existe, y así como él, ¿cuántos han tenido fantasías que ahora ya son realidades? - Hijo, a todos nos sorprende la capacidad creativa del ser humano, de hecho nos confirma nuestro destino infinito. Si simuláramos que tú y yo hubiéramos nacido en el siglo pasado y alguien nos platicara de cómo íbamos a vivir a finales del siglo XX, difícilmente le podríamos creer. El proceso es insistir en el cómo realizar nuestros sueños; cuando a Newton le cuestionaron cómo logró concebir su obra del sistema mecánico del universo contestó: «Nocte dieque incubando», «pensando en ello día y noche». ¿Cómo? se preguntó, durante 5 mil intentos Thomas Alva Edison para lograr finalmente encender una bombilla. ¿Cómo?, fue el cuestionamiento de Louis Pasteur para lograr hacer posible lo que parecía imposible, vencer la rabia. Los hermanos Wright tenían la certeza de que lograrían volar, lo que no sabían era el cómo y tanto insistieron que lo lograron. Miguel Hidalgo, artífice de la independencia de México, sabía que no existía otro camino para su nación que la libertad y su reto consistió en encontrar el cómo. Winston Churchill tuvo siempre la ambición de llegar a ser el primer ministro del imperio británico y su desafío fue encontrar el camino, el cómo lograr su sueño. El sueño de John F. Kennedy era ganar la carrera espacial a los soviéticos colocando a un norteamericano en la luna antes que nadie; su única limitación fue resolver el cómo lograrlo. Cristóbal Colón no tenía duda alguna de encontrar una nueva ruta hacia las Indias; cuando resolvió el cómo encontró un nuevo continente. La escuela socrática griega nos heredó el arte de preguntar para encontrar la respuesta; ahora estamos seguros de que cualquier sueño se puede convertir en realidad si somos capaces de encontrar el cómo hacerlo. Por supuesto que el asesino de todos los sueños es el miedo a fracasar; por eso, la fe es el ingrediente nuclear para alcanzar cualquier tipo de realización. Sin ella no existe la fortaleza para insistir, cuando se posee esta seguridad, el cómo tarde o temprano surgirá. Los problemas empiezan cuando dejamos de mirar el objetivo; cuando nos sentimos abrumados ante los obstáculos es porque perdimos el blanco, nuestra atención se dispersa, mientras no nos mantenemos concentrados en el centro. En el fin último de nuestro proyecto contemplamos las adversidades solamente como retos a vencer, los resultados adversos se asimilan como valiosas experiencias que nos acercan cada vez más al objetivo. En primer lugar, nos debemos plantear a nosotros mismos qué deseamos lograr, lo cual debe abarcar todos los aspectos de nuestra vida.
¿Quién deseo ser como persona?
¿Qué potencialidades poseo y debo desarrollar?
¿Qué limitaciones debo superar?
¿En mi trabajo, cuál es mi objetivo?
¿A dónde quiero llegar?
¿Qué quiero aportar?
¿Qué familia deseo integrar?
¿Qué hijos me gustaría formar?
¿Qué calidad de padre deseo ser?
¿Socialmente, qué quiero aportar?
¿A qué causa quiero servir?
¿Qué matrimonio deseo realizar?
¿Qué calidad de pareja deseo tener?
¿Qué felicidad quiero construir? A estas interrogantes y a muchas más según la cantidad de nuestros proyectos, a lo largo de la vida, podemos encontrar respuesta si primero encontramos el centro, el objetivo del porqué, si creemos que lo lograremos, ¡sorpresa, lo lograremos! solamente nos resta resolver el cómo, si tenemos la fortaleza necesaria para insistir sin tregua ni final, lo encontraremos. Encontrar el cómo ha sido el gran detonador, todo lo que el ser humano puede imaginar lo puede realizar. Dios nos concedió el talento para lograrlo y a nosotros es a quienes corresponde el esfuerzo para convertir en realidad nuestros sueños. Por eso, hijo mío, señálate un objetivo por increíble que parezca e insiste en encontrar el camino. Te aseguro que la estrella que deseas alcanzar finalmente la tendrás.
Miguel Angel Cornejo

jueves, agosto 23

Nuestra Manera de Pensar. Tipos de Cerebros y de Inteligencias.‏

Nuestra mente es similar a un depósito en el que se almacenan los pensamientos, donde queda todo registrado. Es allí donde deben comenzar los cambios, donde hay que desterrar y arrancar los conceptos que nos lastiman y que nos hacen vivir de sufrimiento en sufrimiento.
Aprendimos a pensar en pequeño, a planificar a corto plazo, a salir solo de ese momento, de esa situación.
Nuestro cerebro contiene cerca de diez mil millones de neuronas y está comprobado que a mayor cantidad de estímulos que reciban mas protuberancias se unirán a otras, aumentando las interconexiones cerebrales. Piense por un momento lo que ocurriría si todas ellas se activan. Lograrás cosas que antes creías que no eran para vos, que no te pertenecían.
Tipos de cerebros y de inteligencias.
La inteligencia está en todo el cuerpo humano y cada experiencia vivida se desarrolla predominantemente en un área de nuestro organismo, funcionando como “cerebros”.
Se ha enfatizado erróneamente y durante cierto tiempo, que los seres humanos usamos el 10% de nuestro cerebro, que sólo aprovechamos la diezmilésima parte de él.
1. El cerebro de las entrañas:
¿Escuchaste alguna vez: “siento un nudo en el estómago”? Es el cerebro que se pone en funcionamiento cuando pasas por una experiencia traumática y se somatiza en el estómago. No es por lo que ingeriste sino por la circunstancia por la que tuviste que atravesar. Este cerebro es independiente del cerebro que tenemos en la cabeza.
2. El cerebro de la cabeza:
Es el que conocemos, el que más se utiliza. Conocido como el cerebro racional.
3. El cerebro del corazón:
Es el que nos estimula y nos ayuda a responder ante la vida. Allí están las metas que nos impulsan a sobresalir, a buscar nuevas oportunidades para aprender a crecer. Cuando estamos ante una decisión importante para nuestra vida debemos fijarnos qué es lo que piensa cada uno de estos tres cerebros.
Y hay un cuarto cerebro, una cuarta inteligencia no utilizada por todos y que la utilizan algunos privilegiados…
4. El cerebro o inteligencia espiritual:
Es una inteligencia superior que nos permite resolver algunos asuntos que los tres anteriores no pueden hacerlo. No todas las personas activan este tipo de cerebro, y sin embargo es en ese lugar en donde surgen los límites y las barreras que deberemos enfrentar para alcanzar nuestros sueños.
La inteligencia emocional
Hay otro tipo de inteligencia, llamada “inteligencia emocional” que es la responsable en la mayoría de las personas, de sus éxitos o sus fracasos. El Dr. Hendrie Weinsinger dice que “… es útil en tiempos de bonanza, imprescindible en tiempos de crisis”.
Esta inteligencia nada tiene que ver con el coeficiente intelectual de cada persona, se la relaciona con las características de la personalidad o simplemente con el carácter del individuo.
Se sostiene que las capacidades sociales y emocionales pueden ser aún más fundamentales para el éxito en la vida que la capacidad intelectual.
Algunas cualidades emocionales que influyen directamente en el logro del éxito son:
la empatía
la expresión y comprensión de los sentimientos
el control de nuestro carácter
la independencia
la capacidad de adaptación
la simpatía
la capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal
la persistencia
la cordialidad
la amabilidad
el respeto
En los tiempos que corren la inteligencia emocional de cada persona es sumamente importante y tenida en cuenta ya que es la que determina cómo nos manejamos con respecto a nosotros y el tipo de vínculo que establecemos con los demás.
¿Cómo te relacionas contigo mismo?
A la capacidad de relacionarse bien consigo mismo se la llama “inteligencia intrapersonal”. Al igual que la “emocional” también está compuesta por otras competencias que determinarán el modo de relacionarnos con los otros. De allí que es necesario poder descubrirnos y conocer las habilidades que tenemos, necesarias para superarnos y lograr los resultados que esperamos.
Estamos acostumbrados a mirarnos para afuera, en el otro, sin embargo, tenemos que aprender a investigar hacia adentro nuestro. Vemos las fallas de los demás, pero no las nuestras.
Es fundamental que puedas conocerte para poder establecer buenas relaciones con los demás y para cambiar las formas de pensamiento.
La queja: si eres de los que se quejan todo el tiempo, será tu mayor impedimento para alcanzar el éxito. Donde hay queja pon sabiduría.
La pasividad: caracterizados por el miedo. El temor te paraliza y no te deja avanzar. Si piensas que no vas a poder lograr algo, ése no es un pensamiento correcto porque estás determinando tu límite.
La desconfianza: los desconfiados piensan que todo se lo hacen a propósito, todo lo hacen en su contra. Tal vez porque en algún momento de su vida sufrieron alguna traición y quedaron lastimados, por eso piensan que los demás buscan lo mismo. Tienes que saber que dentro de ti está la capacidad par quebrar tu pasado y volver a levantarte.
No permitas que tus pensamientos te arrastren. Necesitas aprender a ponerle stop a tu mente y decirle ¡basta! a esos pensamientos, porque estás viviendo lo que crees de vos mismo.
He aquí un diálogo entre dos amigos que se encuentran en un bar:
Me dijeron que ganaste ese juicio que tenías paralizado desde tanto tiempo y te van a pagar un montón de dinero…
Sí, pero viste... ahora no sé que hacer con la plata… Puedo comprar dólares, pero… ¿y si baja la cotización? Y si lo deposito en alguna entidad bancaria puede pasar lo de años atrás… aparece el famoso corralito y me incautan lo que deposité. Si la escondo en mi casa pueden entrar a robarme….
La pregunta que tendrías que hacerte hasta el último día de tu vida es: ¿qué pensamientos son los que están frenando la conquista de tu éxito? Las dudas, el miedo, la pasividad, no saber escuchar, hablar todo el tiempo, tratar mal a la gente ¿serán lo que te hace detener? Es bueno que lo puedas identificar y quebrar para alcanzar los sueños que determinaste para tu vida.
Bernardo StamateasEscritor, Director de la Fundación Volver a Empezar, Terapeuta Familiar, Sexólogo Clínico y Miembro Distinguido de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.

martes, agosto 21

Lee este mail,no lo dejes pasar,te va a dar una mano para mejorar tu vida‏

A menudo somos demasiado exigentes con nosotros mismos; somos demasiado severos. Cuando nuestra autoestima es más alta empezamos a aceptarnos tal y como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes. ¿Cómo podemos mejorar la autoestima?
Nacemos conscientes de nuestra perfección innata y sintiéndonos merecedores de todo lo bueno. Nuestra autoestima está intacta.
Después, empezamos a escuchar a los adultos que nos rodean y a grabar sus propios mensajes negativos en nuestro propio disco mental aun virgen de toda negatividad o falsa creencia alguna. Porque los amamos los consideramos y sin condiciones damos por hecho, en el principio de nuestra vida, que ellos tienen el monopolio de la verdad. Así empieza a menguar nuestra autoestima.
Ahora, comenzamos a negar nuestra propia magnificencia, renunciamos a nuestra autoestima. Aprendemos a sentirnos confusos con la vida y con nosotros mismos considerando, más que las nuestras, las reacciones de los adultos que nos rodean y enseñan. Es decir, si hemos vivido con personas desdichadas, coléricas, asustadizas, críticas, con sentimiento de culpa, y baja autoestima habremos escuchado y aprendido cosas negativas sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida.
La base de todo problema, malestar, sensación de no merecer lo bueno… es siempre la falta de amor por uno mismo (autoestima), el olvido de nuestro auténtica identidad, el rechazo inculcado de nuestro propio yo.
De ahí en adelante, nos es muy difícil aceptarnos, pues llevamos dentro esas informaciones ajenas sobre quienes somos. Empezamos a creer en supuestos defectos, creencias que nos hacen caer poco a poco, en la imposibilidad de amarnos y aceptarnos tal como somos. Nuestra autoestima sigue menguando.
A cada instante nos exigimos ser o alcanzar lo perfecto y si no lo conseguimos, nos auto-prohibimos el sentirnos felices y a gusto.
Pero ¿y quién a dicho que debamos de ser perfectos? ¿Acaso conoces a alguien perfecto?
El trabajo de recuperación de la autoestima, no es ni más ni menos que un proceso reeducativo y liberador de nuestra realidad innata, como ser y como persona. Es como vaciar un cubo que ha sido llenado de basura. Rehabilitar nuestra autoestima es limpiar para recuperar nuestro espacio interior. Es sentirnos de nuevo a gusto en nuestra cotidianidad. Nos permite volver a Casa, volver a la conciencia del porqué de nuestra presencia en esta vida humana, en pleno corazón del universo. Re-conocerse a uno mismo descubrirse, reaprender a vivir, aceptarse en el momento presente, aquí y ahora, sabiéndose libre siempre de cambiar para evolucionar, aquello que nuestro propio corazón nos va dictando desde su autenticidad.
A continuación os dejamos descubrir o redescubrir, algunos pasos sencillos y útiles para recrear el sendero del respeto y la aceptación.
Deja de criticarte: ¡Decídete a dejar eso atrás! Simplemente Sé. Descubrirás que eres una persona maravillosa tal como eres hoy. Si leyendo esto te surgen pensamientos tales como: "sí, pero no habla de mí" o "si supiera las cosas tan feas que hay en mi", "no sabe lo mal que yo me porto"… entonces, no has aceptado todavía ver y entender que tú también eres una persona esencialmente maravillosa tal como eres ahora mismo con todas tus imperfecciones; sí, imperfecciones que existen en ti para que, tú, y nadie más, las vayas corrigiendo a lo largo de tu vida. Si realmente estas haciendo todo lo que puedes para sanarte, para mejorar, como cada uno de nosotros en este planeta y este universo, en función de tus conocimientos de tu conciencia y al ritmo de tu propia evolución, entonces todo esta bien!
Me amo y me acepto tal y como soy. Mi autoestima crece a cada instante"
Deja de asustarte: ¿Cuántas veces nos hemos imaginado lo peor en relación a un problema que tuviésemos? Somos seres responsables; nosotros elegimos qué pensar y como tratar las situaciones en nuestro cotidiano. ¡Aumentar, incrementar las que sean difíciles por pensamientos negativos puede resultar paralizante! Acaso hay alguien más que tú en tu propia cabeza? Naturalmente no.
Entonces no podemos culpar a nadie de obligarnos a ser negativos o de pensar por nosotros mismos, pues nadie puede meterse en nuestra mente.Así vemos que podemos, sin que nadie nos lo pueda impedir, sustituir todo pensamiento negativo por otro más sano. La afirmación positiva es una herramienta poderosa que nos permite ver las cosas con más claridad. Esta toma de consciencia abre las puertas a la acción y libera considerablemente nuestro mental.
Se amable, cariños@ y paciente contigo mism@: la impaciencia es la mayor resistencia a la evolución, al cambio. Claro que nos equivocamos y cometamos errores. Esto es natural en todo ser. El proceso de transformación humano exige tropiezos facilitadores del cambio. La única forma de aprender es aceptar los errores. ¿Quien podría corregirse antes de haber identificado y aceptado la falta o la equivocación?
Se cariños@ con tu mente: dejemos de culparnos y sentirnos culpables; pues la culpa solo busca el castigo, ¡nunca busca la solución!. Las experiencias sirven para aprender y superar, no para derribarnos. Por muy inteligente que sea un niño, va al colegio para aprender. Ningún maestro le pediría que llegue a clase para tomar su puesto.
Elógiate: cuando emprendas una nueva experiencia, no te critiques, elógiate por haberlo hecho lo mejor que pudiste en ese momento. Sé constante. Con elogiarte un par de veces no es suficiente.
Pide ayuda: la mayoría de nosotros nos hemos criado en la creencia de que debemos hacer las cosas solos y sin pedir ayuda. Especialmente en los temas que tocan emociones, sentimientos, etc… En lugar de intentar hacerlo todo solos, agotarnos y muchas veces no conseguirlo, la próxima vez pide ayuda.
Ama los rasgos que menos te gustan en ti: todos hemos hecho elecciones negativas en algún momento de nuestras vidas. Si nos enfadamos y/o castigamos por ello lo único que hacemos es perpetuarnos en esa elección.
Cuida tu cuerpo: lLa aceptación y el respeto por nosotros mismos, la autoestima, pasa necesariamente por el cuidado de nuestro cuerpo.
Práctica las afirmaciones: nuestras creencias crean nuestras experiencias. Nosotros elegimos qué pensar. Las afirmaciones positivas son formas de reprogramar nuestros pensamientos hacia otros más positivos y beneficiosos. Práctica afirmaciones para fomentar tu autoestima.
Acéptate YA en este precios instante: no esperes a haber arreglado las cosas o a que los demás cambien para aceptarte y respetarte tal y como eres. El momento de poder está siempre en el presente, ahora.
No estamos aquí para contentar a otras personas o para vivir conforme a sus directrices. Sólo podemos vivir a nuestra manera y caminar por nuestra propia senda. Cuando abandonemos el planeta no nos llevaremos a nuestra pareja, coche, casa, etc…, sino a nuestra capacidad de amar.
"Mi autoestima aumenta constantemente a partir de ahora"
Victoria VinuesaPsicóloga, Psicoterapeuta y Coach. Consteladora Familiar.

miércoles, agosto 15

La prision de las excusas‏

Cuando las personas acuden a mí en busca de ideas sobre cómo solucionar sus problemas financieros, y les pregunto sobre el origen de dichos problemas, casi siempre lo que viene después es una excusa o justificación. Los seres humanos, hemos podido amasar un enorme arsenal de excusas para justificar porque no hemos hecho aquello que ya debimos haber hecho. “No he tenido tiempo de ir al banco", "no fue culpa mía", "no he podido avanzar porque mi jefe no valora mi trabajo", "lo que sucede es que mi esposa es muy desordenada con el dinero".
¿Has escuchado alguna vez alguna de estas explicaciones de personas que tratan de justificar por qué la circunstancia que puedan estar enfrentando está totalmente fuera de su control? Después de escuchar éstas y miles más de excusas, he llegado a la conclusión de que todas estas excusas no son más que una manera de eludir nuestras responsabilidades y justificar nuestra mediocridad buscando culpables por aquello que siempre estuvo bajo nuestro control.
Sólo tres cosas son ciertas acerca de las excusas:
Lo primero es que si verdaderamente quieres encontrar una excusa, ten la plena seguridad que la encontrarás.
Lo segundo que descubrirás es que cuando comiences a utilizar esta excusa vas a encontrar aliados. ¡Sí! Hallarás personas que las crean y las compartan. Ellas te van a decir: “Yo sé cómo te sientes porque a mí me sucede exactamente lo mismo”.
Y, finalmente, encontrarás que una vez las des, nada cambiará acerca de tu realidad. Tu mediocridad seguirá ahí, los problemas permanecerán igual, no habrás avanzado sino que habrás retrocedido. Así que evita dar excusas.
Quiero que durante las próximas semanas examines cuáles son las excusas que utilizas con más frecuencia. ¿Acaso las dices porque crees que son verdad o qué es lo que estás tratando de justificar con ellas? En la mayoría de los casos, las excusas ocultan un mal recurrente o un mal hábito de la persona.
Por ejemplo, muchas personas utilizan el tráfico o el mal tiempo para justificar el hecho de llegar tarde a todas partes. Pero lo cierto es que llegar tarde tiene menos que ver con el tráfico y mucho más con la falta de organización. Quizás el verdadero problema es que te comprometes excesivamente, o que te distraes con mucha facilidad y se te pasa el tiempo, o quizás es que no has aprendido a respetar el tiempo de las demás personas.
Entonces, si encuentras que eres el tipo de persona que acostumbra llegar tarde a todo, en lugar de continuar buscando excusas, toma la decisión de salir un poco más temprano a todas tus citas o evita comprometerte en exceso. Haz esto y te aseguro que muy pronto nos veremos en la cumbre del éxito.
Camilo CruzRenombrado expositor, Escritor, Científico, Consultor y Conferencista Internacional, Catedrático Universitario http://www.elexito.com

lunes, agosto 13

Transformemos la Culpa en Aprendizaje y Crecimiento‏

Nuestra educación y tradiciones nos enseñaron a sentirnos culpables cada vez que nos equivocábamos o cometíamos un acto de inconsciencia. También aprendimos que toda falta debe ir acompañada del respectivo castigo, y así transcurrió nuestra niñez y adolescencia tanto en nuestro mundo escolar como familiar.
De esa forma llegamos a adultos, cargando o arrastrando una pesada carga de culpas, producto que como seres humanos que somos, nos equivocamos muchas veces.
Hace unos diez años, entré por error a una sala donde se daba una Charla sobre el libro Un Curso de Milagros, me senté en la parte posterior del salón a esperar que comenzara la charla a que yo si había sido invitado, y en ese momento comentaban una frase de ese famoso libro, que dice: “ No existen pecados a ser perdonados, sino errores a ser corregidos” . Su contenido me impactó, ya que rompía con un paradigma que tenía desde niño.
A partir de allí, he tratado de implementar en mi vida esa frase y compartirla con mis alumnos y mis escuchas ya que una de las herramientas que la vida nos regala para crecer y evolucionar es a través del aprendizaje que obtenemos de los errores cometidos, sobretodo cuando en conciencia y responsablemente asumimos ese error. Eso significa mirar al pasado y analizar qué pasó, porqué me ocurrió tal cosa, porqué actué de tal manera que luego me arrepentí de ello pero el mal ya estaba hecho? Si razono humilde y conscientemente podré darme cuenta que lo pude haber hecho mejor, con mejores consecuencias para mí y los que me rodean. Me arrepiento del error cometido, pido perdón a la o las personas que fueron afectadas por mi actuación, resarzo el daño material, de ser eso posible y me propongo continuar de allí en adelante actuando de una forma mas consciente cada vez que una situación similar se presente.
Si actúo así, de cada error cometido habrá quedado un aprendizaje, no solo para no volverlo a cometer sino para incluso compartir con otros la experiencia y que así otros se beneficien de mi error
Somos como esos globos de colores que recorren los cielos de algunos países de Europa, que para que se puedan elevar, deben soltar los sacos de arena que les colocan para mantenerlos anclados en tierra. Esos sacos de arena son nuestras culpas, los rencores por culpas que achacamos a otros así como parte de nuestras historias personales que no quisiéramos recordar.
Al incluir este nuevo paradigma en cuanto a los errores, al aprender a vivir en presente, sabiendo que como seres humanos nos equivocaremos múltiples veces, pero que de esos errores voy a aprender y crecer, vamos a poder elevarnos , evolucionar y crecer como Seres de Luz, que vinimos a este a este planeta a cumplir con la hermosa misión de dejar este mundo, cuando nos toque irnos , al menos un poquito mejor que como lo encontramos.
Eduardo GonzálezInstructor certificado por el Instituto “CHOPRA CENTER FOR WELL BEING”, Deepak Chopra, de San Diego, California

sábado, agosto 11

La sancion del perdon‏

La ciencia de hoy sabe con certeza que los sentimientos negativos influyen en la aparición y sostén de numerosas enfermedades. Asimismo, las interpretaciones positivas de los eventos y la capacidad de perdona y olvidar, se ven como elementos favorecedores de la buena salud. Siga leyendo.En 1993 se realizaron en USA cerca de 500 millones de consultas con terapeutas alternativos, señal inequívoca de que se están descubriendo nuevos caminos para la sanación y la salud, distintos a los tradicionales. A mediados de los años cincuenta Ronald Hubbard dijo a que cada persona llevaba dentro de su mente una serie de "pensamientos demonio", causales de casi todos sus males. Ya anticipaba el visionario lo que luego sería validado por tantos especialistas de la curación: que las enfermedades se relacionan en alta medida con bloqueos emocionales, derivados de las interpretaciones limitantes que hacemos de situaciones y eventos.Es un hecho comprobado que pasar mucho tiempo asociados con estados emotivos como la tristeza, la culpa, la apatía, el miedo o la rabia, hacen que el Sistema Inmunitario del organismo, cuya misión es protegernos de agentes nocivos, se debilita y nos hace presa fácil de ciertas enfermedades. Si estas emociones se prolongan, el daño puede llegar a ser irreparable.Quizás sea por esto por lo que al ver la salud en un perspectiva holística o integral, se entiende que sanar las emociones es sanar el cuerpo, y es por ello que tantos terapeutas sensibles e informados, recomiendan dos de los remedios más baratos y efectivos que existen: meditar y perdonar. Aquí, revisaremos más de cerca lo relativo al perdón.Puede decirse que todos tenemos resentimientos o rencores hacia otros en mayor o menor medida, pues nos hemos sentido subestimados, humillados, ignorados, vulnerados, y entendemos como algo justo recibir una disculpa o una indemnización por el daño recibido, o simplemente podemos llegar a desear e incluso a ejecutar una venganza.Sin embargo, ya que cada persona percibe una realidad diferente dependiendo de su mundo mental y su historia personal, podemos ser injustos o empeorar las cosas con acciones inadecuadas de ajuste de cuentas con lo que creamos un espiral de sufrimientos y destrucción mutua, sin ganadores ni satisfacción.Visto así, pienso que nada mejor que cerrar el paso al odio en nuestros corazones y aprender a perdonar. ¿Y qué significa perdonar? Perdonar significa renunciar a nuestro derecho a la venganza, perdonar es decidir comprender antes que odiar, perdonar es aceptar que todos somos ignorantes e inconscientes, y que la persona daña otras, se daña también a sí misma. Perdonar es aceptar que cada experiencia nos muestra una responsabilidad no asumida y que algún lado positivo existe en lo que me hiere que ahora no soy capaz de ver o entender. Perdonar, es asumir que hay más de una forma de ver la misma situación y que puede ver otros de esos ángulos para no llenarme de rencor y deseos de dañar.Perdonar, sin embargo, no significa ignorar o restar importancia a ciertos hechos, aprobarlos o estar de acuerdo con ellos. No significa tampoco darle la razón a quien nos lastimó, ¡No! Significa que estamos listos para dejar de lado, sacar, y quitarle poder y peso a los pensamientos y emociones limitantes que nos acechan y minan nuestra paz, nuestra alegría y nuestra felicidad.El perdón es un ejercicio de liberación emocional que cura el cuerpo y sana el espíritu. Es una expresión de amor hacia nosotros mismos, de potencia liberadora. Es aceptar que lo que pasó no debe subyugarnos de por vida; es pues, una declaración de que puedes mejorar, de quieres mejorar y retomar el control de tu existencia. Perdonar es abrirnos a una forma de ver la vida desde una óptica más inteligente y compasiva, para poder comprender que todos nos equivocamos y que algún día también podríamos necesitar ser perdonados. ¿O es usted de los que cree que los pecados de los otros son siempre peores que los suyos? Creo, como Dale Carnegie, que quien hace daño lo hace por ignorancia.Visto desde una óptica menos materialista y más espiritual, y basándonos en la denominada "Ley de Causa y Efecto, podemos afirmar que en el plano espiritual no existe la injusticia, pues todo lo que haces te será hecho.Pese a estos razonamientos, muchos, quizás demasiados se niegan a perdonar. ¿Por qué? Por varias razones: 1-) Tenemos una idea ilusa de que las cosas no deberían haber sido como fueron o que no deberían ser como son. 2-) Asumimos que hemos sido dañados de manera premeditada, tomamos las cosas como algo personal, 3-) Queremos que las personas, la vida o el mundo sean como lo deseamos. 4-) por soberbia y por el empeño de "tener siempre la razón" aunque en el intento perdamos mucho o lo perdamos todo. Cuando no perdonamos, dice Ramón Samso, demostramos tener poca fe y un claro temor de que se repita lo que nos llena de rencor.Por vía de la lógica, perdonar es una decisión adecuada, pues nos confronta con que el pasado sólo existe como un paquete de recuerdos que podemos traer, modificar, disolver o reprimir. Aunque sabemos que hay casos en los que las consecuencias nos recuerdan los hechos que detestamos, olvidamos que no son los eventos los que nos hacen reaccionar negativamente, sino la interpretación que de ellos hacemos. Por fortuna podemos sanar y conviene saber que existen técnicas para reducir la fuerza de las emociones negativas y una ayuda terapéutica puede ser necesaria y útil.¿Y cómo saber si ya hemos perdonado? Lo sabremos cuando consideramos que no hay más deuda que cobrar. Vivir resentidos es una muy mala manera de vivir. Perdonar es una forma de amar, perdonar libera, perdonar sana.
Lic. Renny YagoseskyComunicador SocialAsesor OrientadorEscritorConferencista

miércoles, agosto 8

Ver lo invisible, creer lo increíble y lograr lo imposible, (mis sueños)‏

Es muy fácil minimizar los sueños. Si los tomamos como algo sin importancia, los sueños perderán su poder y potencial. Muchas voces a tu alrededor van a sugerir que es más acertado hacerle caso a los realistas y a los prácticos. Los visionarios suelen ser personas que incomodan a otros cuando deciden hablar de sus sueños y mucho más cuando esos sueños se cumplen. Es por eso que muchos prefieren anular las visiones de los soñadores. Todos los que cumplieron sus sueños tuvieron que callar esas voces que los invitaban a pensar que estos no eran cosa seria. Por eso, la clave para que los sueños no se deshagan es tomarlos muy en serio.Un breve sueño bien concebido puede desencadenar una potente fuerza creadora en otras personas y así, sueño a sueño, se pueden transformar mil realidades.De todas las características que poseemos, soñar es una de las más semejantes a la imagen de Dios. No somos solo un cúmulo de moléculas ni de células; tampoco una suma de instintos repetibles innatamente. Podemos soñar y eso es algo seriamente planeado por Dios. Él nos dio esa capacidad como rasgo fundamental de nuestra creación. Soñar equivale a crecer, conquistar, crear, arreglar y mejorar. Los sueños son una energía necesaria para mantener y refrescar la creación a nuestro alrededor. Ellos nos permiten ver lo invisible, creer lo increíble y lograr lo imposible. Por eso es que cuando soñamos podemos sentirnos completos en el Señor. Los sueños muchas veces son revelaciones de Dios, por eso hay que encararlos con pasión, compromiso y esfuerzo. Si así lo hacemos, vendrán los días en que se cumplirán estas visiones.Ya vienen los días en que se cumplirán las visiones.Ezequiel 12:23.Reflexionemos un pocoCuando sueñas despierto, ¿qué es lo que más anhelas?¿Por qué a Dios le gusta que soñemos?¿Qué sueños aún no has podido alcanzar? ¿Cuáles ya has alcanzado?Muchas personas se han olvidado de soñar y crear pensamientos positivos acerca de un futuro con éxito y victorias ¿A quién podrías ayudar a despertar al anhelo de soñar con Jesús?Título original: Los sueños son cosa seria
Autor: Lucas Leys

sábado, agosto 4

Vence el miedo

Usted sueña en abrir un negocio o iniciar una grande aventura, ¿pero se siente prisionero por el miedo de alguna cosa mala pueda suceder? Si su respuesta fue “si”, usted es igual a mucha gente. Según un estudio dirigido por una importante universidad, más de 80% de las personas desisten de sus sueños, optando al contrario, por cualquier cosa que surja en su camino. ¿Por que? Creo que esto tiene que ver con el uso equivocado del miedo. El miedo nos ata. Paraliza a las personas, impidiendo que alcancen las cosas que antes aspiraban realizar. No debería ser así. Este tipo de miedo necesita ser enfrentado. Solo esto ya es motivo para que muchos dejen de intentar. Les duele mucho encarar sus miedos, por eso, los ignoran, o entonces los evitan, fingiendo que el “destino” ya determinó su camino en la vida, lo que los libra de la responsabilidad de encarar el miedo. Esto proporciona muy poca comodidad a medida que las oportunidades de la vida van pasando. Si usted nunca se atrevió a ir en busca de sus sueños, tendrá muchos motivos para arrepentirse cuando mire por el espejo retrovisor de la vida. Aquí están algunos principios útiles para encarar y vencer el miedo: . Mucho de lo que tememos nunca sucederá. Se estima que más del 90% de las cosas que nos preocupan nuca suceden. Que desperdicio de tiempo invertido en “y si...”, cuando podemos estar buscando ¡“lo que puede ser”! La Biblia nos alerta: "En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos" (Proverbios 14.26). No se deje llevar por la preocupación. Ella es falta de fe y sus resultados negativos se traducen en la perdida de grandes alegrías. Mantenga su mente fija en las posibilidades positivas. Mire hacia el futuro con espíritu de esperanza y considere sus miedos como simples sombras sin sustancia. . Planee y Trabaje arduamente. Con frecuencia tenemos miedo por causa de nuestros fracasos pasados. Estas experiencias pueden haber sucedido por falta de conocimiento. El fracaso puede ser un buen maestro, pero la responsabilidad por aprender es nuestra. El fracaso puede ser un buen maestro, pero la responsabilidad por aprender es nuestra. Una mala experiencia no significa que el fracaso será inevitable. Es posible que apenas necesitemos saber más para poder planear mejor. Entonces colocamos nuestros planes en acción trabajando con entusiasmo, actuando con determinación, rumbo a nuestras metas.Los fracasos en la vida pueden ser minimizados si nos determinamos a planear y trabajar duro. No se dé por vencido, ni desista de sus sueños. Una paráfrasis de Proverbios 13:11 afirma: “Lo que viene fácil, fácil se va, pero la diligencia firme produce ganancias” . Sea valiente. Héroes son aquellos capaces de grandes sacrificios a pesar del miedo. Levántese y pase por encima de su miedo. Haga que el miedo trabaje a su favor. Los actores generalmente usan el miedo al palco a su favor. Este miedo, ellos dicen, les proporciona un margen que los capacita y los lleva al éxito. ¡La vida puede ser asustadora, pero no importa! Persiga su sueño, sea como sea. No bucee en la complacencia, ni acepte apenas lo que le caiga en las manos. Persiga sus deseos. Dios alertó a los israelitas en Josué 1:9 "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en dondequiera que fueres.” Si usted comúnmente se preocupa, entonces es como todo mundo. El grupo es enorme. ¿Pero es eso lo que usted desea? El tiempo es una mercadería limitada para todos. ¿Usted realmente desea desperdiciar sus oportunidades? ¡Creo que no! Pare de preocuparse – y ¡a trabajar! Muévase, si no va a tener que salir del frente, ¡porque atrás viene gente! Nosotros debemos solamente temer a Dios, lo que significa que debemos evitar el mal. Si su deseo es bueno, no hay que temer.

jueves, agosto 2

La alegria

Los seres humanos, pese a la pretensión de racionalidad, somos seres claramente emotivos. Experimentamos estados emocionales y nos apegamos a las que nos resultan gratificantes, y a veces a otras que no lo son tanto. En palabras de Chopra, “amamos el éxtasis”. Buscamos vivencias emocionales intensas y frecuentes, y recorremos toda una gama de emociones que van de la apatía a la euforia”.Una de esas emociones, que estimo que junto con la confianza y la serenidad, son el trio de emociones de éxito, es la alegría, la cual defino como una respuesta psicofísica satisfactoria y beneficiosa, que estimula cogniciones optimistas e impulsa acciones constructivas.La alegría puede ser percibida en la integridad de la persona toda, siendo así que quien la experimenta la revela en su salud, su lenguaje, sus decisiones, actos y, por supuesto, resultados. Y siendo que la alegría motiva percepciones positivas, reduce el estrés, aumenta los niveles de energía y nos hace más activos y resistentes, conviene preguntarse por qué son tan pocos los que se esfuerzan por elevar sus niveles y sostener su presencia en nuestro organismo y nuestra vida?Como humanos, tenemos la capacidad de pensar a través del lenguaje. Describimos y creamos realidades con palabras e imágenes, expresadas como pensamientos y palabras. También nos adaptamos como estrategia para sobrevivir en ambientes hostiles. Pensar nos hace viajar al pasado y culparnos, y viajar al futuro y atemorizarnos con pensamientos de problemas, errores y desgracias. Ese vaivén no controlado, nos aleja de la alegría y nos hunde en la culpa, el temor, la indiferencia, la desesperanza o la rabia. Acostumbrarnos a todo, puede hacer que aceptemos lo que podríamos cambiar con un poco de esfuerzo y confianza y voluntad. Costumbre y lenguaje pueden ser, entonces enemigos de la alegría y otros estados internos productivos.Debe entenderse que todo nuestro abanico emocional es necesario y ha sido creado por una razón, pues la rabia nos ayuda a defender un territorio que creemos vulnerado; la tristeza nos induce a reflexionar y revisarnos, para emerger renovados; la culpa nos hace revisar nuestra responsabilidad y moralidad, y el miedo nos alerta y protege de peligros potencialmente dañinos. Hay que vivir cada emoción, aunque algo muy negativo es permitir que las emociones limitantes se hagan un hábito, un automatismo, pues esto produce una ruptura del equilibrio orgánico y nos acerca a la enfermedad.Por esto, resulta importante rescatar en nosotros las experiencias de bienestar, volver a tomar control emocional y recuperar la algría de vivir. Para disfrutar de sus ventajas y beneficios, aceptemos primero la existencia de dos tipos de alegría, y de tres condiciones para su desarrollo en nuestro diario accionar. Los dos tipos de alegría son: la alegría reactiva y la alegría tendencia. Y las tres cualidades o actitudes requeridas para encender y sostener la alegría, son; la gratitud, el perdón y el optimismo.La alegría reactiva puede entenderse como una respuesta de corta duración que surge cuando nos topamos con un estímulo que evoca en nosotros recuerdos o expectativas favorables. Recibir la llamada de un buen amigo, recibir una propuesta de trabajo favorable, o encontrar un objeto apreciado que se hallaba perdido, son ejemplos de este tipo de alegría. La alegría como tendencia va un paso más allá, pues se refiere a un estado habitual, que se logra con un cambio enla manera de interpretar la realidad, es decir, de vernos a nosotros mismo, nuestras acciones y resultados, así como el futuro por venir. Implica, pues una decisión voluntaria y sostenida orientada hacia un buen vivir.Veamos las cualidades: La gratitud es la capacidad de reconocer la presencia de lo bueno en nuestra vida. (Aunque bueno y malo son variables relativas cada persona, en su tiempo, espacio y cultura, valora y define lo adecuado, beneficioso y significativo). Defino el optimismo como la capacidad de desear, buscar y confiar que nos acontecerá lo bueno, lo óptimo, lo mejor dentro de lo posible. El perdón, es la capacidad de superar de manera definitiva la idea destructiva de que fuimos victimas de un daño a causa de la intención o acción propia o de otro, así como sus emociones asociadas de culpa, odio, rencor o resentimiento.El paso esencial es trabajar en el desarrollo de estos requisitos de la alegría: La gratitud se desarrolla focalizando la atención en lo bueno vivido o recibido en el pasado y el presente. Haga una lista de "items" de lo agrdecible y exprese:"agradezco mi familia, mi salud, las enseñanzas de mi padre", etc. Así, desarrollará consciencia de gratitud y todo en un punto, prácticamente todo le parecerá maravilloso.El optimismo, habituándonos a esperar lo bueno, lo mejor, aunque aceptando los resultados con humildad. No se trata de vivir de un optimismo ciego, sino basado en la certeza de que somos seres capaces, inteligentes y creativos. La expectativa positiva acompañada de acción congruente, tiende un poder incalculable ya probado.El perdón se logra admitiendo que todo tiene una razón, aunque no la veamos por momentos; que todo trae un aprendizaje; y que a veces lo vivido es producto de lo sembrado y debe aceptarse sin soberbias y seguir adelante. Aceptar los hechos, no buscar culpables y cancelar todo deseo de cobrar deudas, permite perdonar, sanar y volver a la alegría.Así como es posible volver a la alegría realizando estos cambios cognitivos, en la mente, es posible apoyar el cambio conductualmente, con ejercicio, descanso, diversión y dieta sana. Actúe y verá refulgir de nuevo la luz de la alegría en cada uno de sus días. No espere por nadie, salvese usted mismo. Comience ahora. Ponga de nuevo brillo en sus ojos y fuego en su corazón. Gracias por leerme.Lic. Renny YagoseskyComunicador SocialAsesor OrientadorEscritorConferencista

lunes, julio 23

Acciona

1. Incomodidad2. Temor3. Herida emocional4. Enojo5. Frustración6. Desilusión7. Culpa.8. Inadecuación.9. Sobrecarga o saturación.10. Soledad.
INCOMODIDAD: Las emociones de incomodidad no tienen una cantidad tremenda de intensidad, pero nos molestan y crean en nosotros la angustiosa sensación de que las cosas no están bien.

El mensaje: El aburrimiento, la impaciencia, la inquietud, la tensión o una leve sensación de desconcierto le transmiten el mensaje de que algo no está bien del todo. Quizá no tiene bien sintonizada su forma de percibir las cosas, o las acciones que está llevando a cabo no producen los resultados que desea.

La solución: Afrontar las emociones de incomodidad es bien simple. a) Utilice las emociones de incomodidad para cambiar su estado de ánimo. b) Clarifique lo que desea. c) Refine sus acciones. Pruebe una actitud ligeramente y vea si puede cambiar inmediatamente la forma en que siente la situación y/o cambiar la calidad de los resultados que está produciendo.

Al igual que sucede con todas las emociones, los sentimientos de incomodidad se intensificarán si no los afronta. La incomodidad es algo doloroso, pero la anticipación del posible dolor emocional es mucho más intensa que la propia incomodidad que esté experimentando en ese momento. Usted y yo necesitamos recordar que nuestra imaginación puede hacer que las cosas sean diez veces más intensas que cualquier cosa que podamos experimentar en la vida real. De hecho, tanto en el ajedrez como en las artes marciales hay un axioma válido en este caso: ´la amenaza del ataque produce un mayor efecto que el ataque en sí mismo´.

TEMOR: Las emociones de temor incluyen todo lo que va desde niveles bajos de preocupación y recelo hasta una intensa preocupación, ansiedad, susto e incluso terror. Los temores sirven para un propósito, y su mensaje es sencillo.

El mensaje: El temor es, simplemente, la anticipación de algo que no tardará en ocurrir y para lo que hay que estar preparado. Tenemos que prepararnos para afrontar la situación, o hacer algo para cambiarla. La tragedia consiste en que la mayoría de las personas tratan de negar su temor, o se dejan arrastrar por él. Ninguna de esas dos actitudes respeta el mensaje que el temor intenta transmitirnos, por lo que continuará persiguiéndonos insistiendo en transmitirle ese mensaje. Usted no desea rendirse al temor, ni amplificarlo empezando a pensar en lo peor que puede suceder, como tampoco desea aparentar que no está presente.

La solución: Revise aquello por lo que se sentía temeroso, y evalúe lo que debe hacer para prepararse mentalmente. Imagine qué acciones necesita emprender para afrontar la situación del mejor modo posible. A veces, ya hemos llevado a cabo todos los preparativos que podíamos para afrontar algo; no hay nada más que podamos hacer, a pesar de lo cual seguimos sintiendo temor: tiene que tomar la decisión de tener fe, sabiendo que ya ha hecho todo lo que podía hacer para prepararse a afrontar lo que esté temiendo, y que la mayoría de los temores que surgen en la vida nunca llegan a convertirse en realidad.

HERIDA EMOCIONAL: Si hay una emoción que parezca dominar las relaciones humanas, tanto personales como profesionales, es la emoción de sentirse herido. Las sensaciones de daño suelen verse generadas por una sensación de pérdida. Cuando la gente se siente herida, a menudo critica duramente a los demás. Necesitamos escuchar el verdadero mensaje que nos transmite esta emoción.

El mensaje: El mensaje que nos ofrece la sensación de sentirnos heridos es que abrigamos una expectativa que no se ha cumplido. Esta sensación surge muchas veces cuando esperamos que alguien cumpla su palabra y no lo hace (aun cuando no le haya dicho usted lo que espera, como sucede, por ejemplo, cuando espera que una persona no comparta lo que usted le haya dicho confidencialmente). En este caso, experimenta una sensación de pérdida de intimidad con esa persona, y quizá incluso una pérdida de confianza. Esa sensación de pérdida es lo que crea la sensación de sentirse herido.

La solución: a) Debe darse cuenta de que, en realidad, es muy posible que no haya perdido nada. Quizá lo que necesitaba perder es la falsa percepción de que esa persona está tratando de herirle o hacerle daño. Quizás ella no se haya dado cuenta del impacto que sus acciones pueden tener sobre su vida. b) En segundo lugar, tómese un momento y vuelva a evaluar la situación. Pregúntese: ´¿Hay realmente alguna pérdida aquí? ¿O Acaso estoy juzgando esta situación demasiado pronto o con excesiva dureza? c) Una tercera solución que puede ayudarle a desprenderse de la sensación de sentirse herido consiste en comunicar a la persona implicada, de forma elegante y apropiada, su sentimiento de pérdida. Dígale: ´El otro día, cuando ocurrió tal y tal cosa, interpreté erróneamente que eso no te importaba, y experimenté una sensación de pérdida. ¿Puedes explicarme lo que sucedió en realidad?´ Al cambiar su estilo de comunicación y clarificar lo que está sucediendo en realidad, descubrirá con frecuencia que la herida desaparece en un momento.

ENOJO: Las emociones de cólera incluyen todo lo que va desde sentirse suavemente irritado hasta el propio enojo, el resentimiento, la furia o el sentirse encolerizado.

El mensaje: El mensaje del enojo consiste en que alguna otra persona ha violado una regla o criterio importantes en su vida, aunque esa persona también puede ser usted mismo. Al recibir el mensaje del enojo, debe comprender que puede cambiar su emoción en un momento.

La solución: Para ello tiene que: a) Darse cuenta que puede haber interpretado mal la situación, que su enojo con esa persona que pudo haber roto sus reglas puede estar basado en el hecho de que ella no conoce lo que es importante para usted (aunque usted crea que debiera conocerlo). b) Darse cuenta de que, aun cuando una persona rompa uno de sus propios criterios, las reglas que usted aplica no son necesariamente las ´correctas´, aunque tenga la impresión de que sí lo son. c) Hágase preguntas más capacitadoras, como, por ejemplo: ´A la larga, ¿es cierto que le importo realmente a esa persona?´.

Interrumpa la pauta del enojo preguntándose: ´¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo puedo comunicar la importancia que tienen para mí estos criterios, y hacérselo saber a esta persona de una forma que la induzca a ayudarme y a evitar la violación de mis propios criterios en el futuro?´.

Por ejemplo, si se siente enojado, cambie su percepción; quizás esa persona no conocía las reglas que usted aplica. O cambie su procedimiento; quizá no logró usted comunicarle con efectividad cuáles eran sus necesidades reales. O cambie su comportamiento; dígales claramente a los demás, por ejemplo: ´Eh, esto es un asunto privado. Prométeme que no lo compartirás con nadie; para mí es algo realmente importante´.

FRUSTRACIÓN: La frustración puede proceder de muy diversas avenidas. Cada vez que nos sentimos rodeados por obstáculos en nuestras vidas, que hacemos continuos esfuerzos sin obtener las recompensas que esperamos, tendemos a sentir la emoción de la frustración.

El mensaje: El mensaje de la frustración es una señal de excitación. Significa que su cerebro está convencido de que podría hacer las cosas mejor de lo que las está haciendo ahora. La frustración es muy diferente a la desilusión, que es el sentimiento de que hay algo que desea en la vida, pero que nunca puede alcanzar. En contraste, la frustración es una señal muy positiva. Significa que la solución a su problema se encuentra al alcance, pero lo que está haciendo en la actualidad no funciona, por lo que necesita cambiar su actitud para alcanzar su objetivo. Es una señal para que sea más flexible. ¿Cómo puede enfrentarse a la frustración?

La solución: a) Darse cuenta de que la frustración es su amiga, y buscar frenéticamente nuevas formas de obtener un resultado. ¿Cómo puede flexibilizar su actitud? b) Obtenga alguna información sobre cómo afrontar la situación. Encuentre un modelo que imitar, alguien que haya encontrado ya una forma de conseguir lo que desea. Pregúntele cómo puede usted ser más efectivo para producir el resultado deseado. c) Siéntase fascinado por lo que pueda aprender y que sea capaz de ayudarle a manejar este desafío, no sólo hoy, sino también en el futuro, y hacerlo de un modo que consuma muy poco tiempo y energía, y que le produzca una sensación de alegría.

Por: Abel Cortese.

miércoles, julio 18

Protejete del desanimo‏

En tiempos como los que estamos viviendo, donde las dificultades económicas, la excesiva violencia y los afanes cotidianos se nos aparecen por todas partes, es común y muy probable que nos veamos atacados por el desánimo. Hay tres alternativas que se pueden aplicar para protegerse de este terrible mal: 1. Ubique las circunstancias en la dimensión correcta Entre más importancia le demos a un problema, más grande lo hacemos. No sobre valore cualquier circunstancia negativa; considere todas las opciones que tiene para solucionarla. Recuerde que lo más importante de la vida es la vida misma; disfrutar de los seres queridos, independientemente del estado de salud o de la situación económica. Despeje un momento la mente del problema y hágase esta pregunta: ´¿Vale la pena que pierda mi paz interior por esta situación?´ Recuerde que quien ve todos los obstáculos ha dejado de mirar su meta. 2. No obedezca a sus emociones Me siento triste, me siento decepcionado, me siento cansado de la vida. Estas frases son síntomas del desánimo; pero ponga atención en la palabra en cursiva; no se base en sus emociones; lo que sentimos es real y nos afecta mucho, pero usted y yo somos más que emociones, tenemos una mente que nos permite razonar y nos da el privilegio de poder hacer lo que nos conviene y lo que deseamos, a pesar de lo que sentimos. Si gobernamos nuestras emociones y no actuamos conforme a cómo nos sentimos, sino basados en lo que anhelamos y nos hemos puesto como meta, el desánimo será pasajero. Si lo que siente lo invita al encierro, a la tristeza y a rendirse, no haga caso de sus sentimientos, obedezca a su razón haciendo uso de la voluntad y del apoyo de sus amigos y familiares. 3. Involucre a Dios Atrévase a hablar con Dios al respecto.Si él es capaz de crear el universo con su palabra, ¿no podrá ayudarnos en nuestro estado de ánimo?; si dio vida a los seres vivientes ¿no podrá vivificar nuestra voluntad o llenarnos de entusiasmo? Involucre a Dios en su vida diaria. Hágalo parte de su negocio y tendrá el mejor socio; permítale participar en sus decisiones y tendrá al mejor consejero; coméntele sus sueños y deseos y encontrará en él al mejor motivador. Ninguna desilusión es mayor que la capacidad de Dios; pídale abierta y francamente su consuelo y ayuda; a fin de cuentas, si Dios está con nosotros ¿quién podrá estar contra nosotros? Rafael Ayala, Sanando las heridas del alma.

lunes, julio 16

La alegria y el buen humor

Algunas autoridades, como Havelock Ellis, han llegado a considerar a la risa como ´un ejercicio religioso, puesto que conduce a una expansión del alma´. Además de ´formar los bellos días de la vida´, como dijera Sócrates, la alegría, o el buen humor, son importantes porque no hay aspecto de nuestro diario vivir que les sea ajeno.

La risa es saludAristóteles describía a la risa como ´un ejercicio corporal valioso para la salud´. La medicina psicosomática se ha cansado de probar que nuestro estómago, hígado, corazón y todos los órganos funcionan mejor cuando nos sentimos felices. La risa o alegría aumenta nuestra resistencia física y actúa como un inhibidor natural del dolor. Hace millares de años el rey Salomón decía en sus proverbios: ´Un corazón alegre nos hace tanto bien como una medicina, mientras que un espíritu quebrantado nos seca hasta los huesos´.

La risa es un medio rápido, fácil y gratuito de relajaciónLa risa interrumpe la actividad mental: divierte, o relaja la atención, impidiendo así a la mente entretenerse en cuestiones perniciosas. La risa también levanta un espíritu cansado. W. M. Thackerai, acerca del humor en el trabajo dice: ´Reír es también bueno para los negocios. puede reducir las tensiones, da vida a las presentaciones y estimula la creatividad. En un ambiente de negocios, cuando a las personas se les permite reír, aunque sea quince segundos, obtienen más oxígeno para el cerebro, lo que les hace pensar más claramente´. También agrega que el humor borra o atenúa las jerarquías, produciendo menos acartonamiento. En nuestro trabajo diario, la risa es una vacación instantánea y gratuita.

En una negociación : la risa es la distancia mas corta entre dos hombres.
La risa y el buen humor rejuvenecen. La sonrisa hace que el rostro se vea mas bello.

Cómo fomentar la risa y el buen humor
· Frecuente espectáculos humorísticos, vea películas cómicas, trate de tener en mente siempre algunos chistes.
· Para que su buen humor caiga realmente bien, no hay nada mejor que reírse de sí mismo.
· Busque el lado gracioso, no de situaciones trágicas, pero sí de los problemas, imprevistos, situaciones embarazosas, etc.
· Fomente todo el buen humor que pueda conseguir de otros, y estimúlelo con el suyo propio.

Recuerde que:
El corazón alegre es capaz de caminar todo el día. El corazón insensible a la alegría se cansa al cabo de una hora. William Shakespeare

Mucha gente cree, dice el comediógrafo francés Marcel Achard ,´que para triunfar basta con levantarse temprano. No: es necesario también levantarse de buen humor´.

viernes, julio 6

Muevete a tu meta con optimismo‏

Lo que en una última instancia determinará tu éxito en todos los ámbitos de la vida no es lo que le suceda, sino cómo reaccione ante lo que le suceda.

En un partido de fútbol que decidiría los finalistas del campeonato de fútbol americano de 1986, faltando apenas unos segundos para que terminara el partido, Notre Dame, quien iba perdiendo, tenía en su posesión la pelota e iniciaba un ataque que potencialmente le podía dar la victoria. Un jugador de Notre Dame se salió de la zona de gol, y el lanzador le hizo un pase perfecto, justo a las manos, pero el jugador no alcanzó a agarrar el balón y la universidad de Notre Dame perdió el partido y perdió también la oportunidad de pelear por el campeonato.

Diez de los once hombres del equipo hicieron todo lo que se requería de ellos y el undécimo se esforzó mucho más. Sin embargo, el balón que se cayó es típico de lo que nos puede suceder en la vida. En su vida habrá ocasiones en que hará todo lo que se supone que haga y a otro se le caerá el balón. La forma en que se enfrente a los balones caídos de la vida, determinará, en alto grado, su éxito en el logro de sus metas.

La ilusión por vivir y triunfar puede obrar milagros. En las casas de reposo y hogares para ancianos de todo el país ocurre el fenómeno interesante de que la tasa de mortandad declina notablemente antes de las festividades y días especiales, tales como los aniversarios matrimoniales y cumpleaños. Muchas de las personas se fijan el objetivo de vivir para una Navidad adicional, un aniversario extra o una fiesta de la Independencia más.
I
nmediatamente después del evento, alcanzado el objetivo, declina el deseo de vivir y la tasa de mortandad se dispara. Efectivamente, la vida es valiosa y sólo se sostiene en tanto que tenga algo valioso por objetivo. Los objetivos en la vida son importantes y virtualmente casi todo mundo lo sabe. Sin embargo, por elección – o por indiferencia – el hombre promedio de la calle sigue divagando por la vida siguiendo las líneas de menor resistencia sin enfocarse en objetivos y metas claras.

Maxwell Maltz afirma que el hombre es funcionalmente como una bicicleta: a menos que siga moviéndose hacia un objetivo o una meta, empezará a caer.

Camilo Cruz, en su audio libro Actitud Mental Positiva también nos impulsa a cambiar nuestra programación mental para que la vida no sea la que nos dirija, sino que seamos nosotros los que decidamos como vivirla.
Por: Zig Ziglar

martes, julio 3

No te danes con tus pensamientos‏

Un poco antes de acercarse a un río que tenían que cruzar, el cual no tenía puente para hacerlo, se les acercó una mujer de baja estatura, pidiéndoles que le ayudaran a cruzar el río. Uno de ellos inmediatamente dijo que sí, mientras el otro lo veía con mirada de desaprobación. El que se apuntó para ayudar a la pequeña mujer la subió en sus hombros y terminado el río la bajó de sus hombros, la mujer quedó muy agradecida con ese monje.

Los monjes siguieron su camino y el que no aprobó la decisión empezó a reclamarle al monje que ayudó a la mujer a cruzar el río acerca de su comportamiento: ´¿Por qué subiste a esa mujer a tus hombros?, ¿no sabes que en el convento nos tienen prohibido mantener contacto con mujeres?´

El monje que había ayudado a la mujer no respondía a las preguntas del otro monje.
Siguieron su camino y el monje insistía en sus preguntas, a lo que el otro monje no respondía.

Poco antes de llegar al convento, el monje le volvió a cuestionar acerca de lo que había hecho y por fin el monje respondió:

´Hace más de cuatro horas que esta mujer ya no está cerca de mi cabeza, pero sigue en la tuya. ¿Qué ganas con hacerte daño al tener en tu mente cosas del pasado?, ¿qué ganas con tener en tu mente cosas que a ti te afectan?´

Piensa, con esta historia, si tu diriges así tu vida. No permitas que el pasado te atormente. Concéntrate en hacer de tu vida algo bueno, cada día.

el pasado incluye el ultimo minuto tambien

domingo, julio 1

Hay vacuna

¿Hay vacuna para los desesperados? Revisemos algunos caminos:

La aceptación
El gran secreto para derrotar el sufrimiento es la aceptación, ver las cosas como son, mirar la realidad a la cara y vencer la tendencia a negar los hechos. Este es el primer paso hacia la liberación: aceptar, aceptar, aceptar más allá de nuestros deseos y preferencias. Cuando aceptamos, la mitad de la batalla está ganada, o mejor aún, la situación comienza a dejar de ser una batalla.

La autoconfianzaAnte situaciones que nos afectan y generan en nosotros reacciones desesperadas, es necesario centrarse en uno mismo, observarse y poner atención en las capacidades, dones, talentos, recursos, habilidades. Ante lo oscuro, no es sensato concentrarse en la oscuridad, cuando la solución realmente está en la luz. La conciencia debe desplazarse hacia nuestras zonas de poder. No funciona autocompadecerse o autoflagelarse. Siempre será mejor ir al lugar dentro de nosotros, donde laten la iniciativa y la creatividad.

La búsqueda de apoyoHay momentos en los que pedir ayuda es la mejor decisión, pues lo que para nosotros resulta difícil o complicado, puede ser muy fácil para otros. No tema buscar ayuda, abandone el orgullo, arriésguese a dejar entrar a alguien que pueda tener una solución.

La feCuando la lógica humana no es suficiente, cuando es muy grande el poder de la adversidad, es tiempo de clamar a un Poder Superior. Formamos parte de un plan espiritual, que no reconocemos, gracias al manto gris que han dejado en nuestros ojos el egoísmo, el miedo, el pragmatismo, la codicia y el utilitarismo. Lo que sucede tiene una razón para que suceda, aunque nuestra manera básica, dual y elemental de razonar, del tipo, ´bueno o malo´, ´amigo o enemigo´, ´conveniente o inconveniente´, ´agradable o desagradable´ no nos permita captarla.

La acciónMuchas veces la desesperación nos paraliza y nos llenamos de una ola de preocupación que no resuelve las dificultades. Es por eso que debemos hacer algo, ya sea al estilo ´pasitos de bebé´. Un poco cada día puede brindar mejores resultados que mucho hoy y nada mañana. Acción, una acción reflexiva es recomendable, dentro de lo que la angustia del momento nos permita.

Siempre, mientras estemos en este nivel de consciencia marginal en el que ahora vivimos, es seguro que nos sentiremos desesperados con cierta frecuencia, mientras no aprendamos a vivir más en el presente, a confiar más en nosotros y en Dios, mientras nuestras decisiones estén motivadas por las necesidades superficiales del ego, y mientras que nuestro sentido de identidad personal se base más en lo que tenemos y hacemos que en lo que realmente somos.

Lic. Renny Yagosesky, comunicador social

miércoles, junio 27

Perdonate

Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar. - Mahatma Gandhi
Perdonar es una de las acciones más sublimes del ser humano, es una sensación sanadora, que remueve asperezas y limpia las heridas.
Es también una de las mejores herramientas gratuitas del hombre para poder amar sin medida y obtener recompensas de paz interior.
Es fácil perdonar e inclusive es fácil pedir perdón en determinadas circunstancias, pero “chocamos contra la pared” cuando se nos pide una sencilla y al mismo tiempo profunda tarea: Perdonarnos a nosotros mismos.
Hace mucho tiempo conocí a una señora amante de la buena vida, con grandes lujos y cuentas bancarias por todo el mundo, pero con el lastre de una actitud prepotente. Nada más le faltaba pedirme que le pusiera una alfombra roja para entrar a mi oficina.
Me platicaba de grandes problemas en sus relaciones interpersonales, “echándole la bolita” a todos los que “la hacían sufrir”. Realmente su cara era de angustia cuando me comentaba que no podía ni siquiera mantener a sus empleados por tan sólo un mes, porque no la aguantaban.
Le aquejaban grandes tormentos que le hacían gritar, alterarse, contestar a veces hasta de forma grosera. En fin, era un buffet de problemas, que en su mayoría, bajo su opinión, eran causados por los demás porque no entendían que “así era ella y no iba a cambiar”.
Mientras la conversación avanzaba, como en cada sesión de Coaching, los sentimientos empezaban a moverse y, cosas que antes parecían estar muy escondidas, de pronto empezaron a aflorar.
De repente, comenzó a llorar de una forma increíble. Realmente, me estaba dando cuenta de que esas lágrimas no surgieron por la música o el incienso de la oficina, sino porque realmente se encontraba en contacto con su “Niño interior” y recordaba aquel problema familiar que algún día le hiciera tanto daño.
“David, es que yo ya no tengo nada. Yo ya perdoné a quien tenía que perdonar, ya eso quedó en el pasado”, me lo decía con la voz entrecortada.
La pregunta no es a quién perdonaste, sino: ¿Te perdonaste tú?, ¿A ti misma? ¿Realmente has capitalizado esa experiencia como un proceso de aprendizaje?
El silencio fue el mejor de los discursos en esos momentos y ahí fue cuando realmente dio inicio un cambio interior fuerte y duradero.
A veces, creemos que los demás son culpables de hacernos sentir mal o bien, ¡cómo sufren todos aquellos que tienen ese pensamiento! En nuestra forma de ver con “Vivir con VIDA”, estamos conscientes de que el ser humano es independiente con una libertad exquisita de decidir ser feliz o no serlo, sentirse mal o bien.
Aunque tal vez, tú lector, me puedas decir “estás loco, es imposible”, créemelo que es más posible de lo que parece. Inclusive eso es lo que hace la diferencia de aquel empleado de la oficina que a pesar de la crisis, problemas económicos y un divorcio llega con una sonrisa de oreja a oreja e, inclusive, interiormente se siente en paz, contra aquel empleado que desde que llega es un buzón de quejas de cómo lo trata el mundo.
Tal vez éste último no ha llegado a descubrir que no cambian ni desaparecen los problemas, sino que lo que se debe transformar es nuestra visión, nuestros pensamientos y nuestra estabilidad.
Pero sobre todo nuestra vida empieza a cambiar drásticamente cuando nos atrevemos a perdonarnos todas aquellas malas acciones, todo aquello que dejamos de hacer, todas aquellas palabras hirientes o actitudes negativas que nos hicieron cargar una roca pesada en nuestra espalda por mucho tiempo.
Perdonarnos no depende del otro, sino de nuestro interior. No depende del pasado, sino del “Aquí y ahora”, depende única y exclusivamente de nuestra decisión al darnos cuenta de que somos débiles, de carne y hueso, con cualidades pero también con defectos, que podemos llegar a caer e inclusive hacer algo que en el fondo no queríamos.
Créetela, “lo que pasó, pasó”. No podemos seguir dándole vueltas al círculo del “por qué a mí, por qué yo, por qué en ese momento, por qué así, por qué nadie hizo nada, por qué…”
Iniciemos el día de hoy con una actitud diferente y transformadora, regalándonos unos minutos para poder PERDONARNOS, haya sido lo que haya sido, es válido haber tenido un error pero es mucho más válido aceptarlo y sacar lo bueno de ello.
No olvides que eres un ser lleno de luz, de poder, de vida. Tómate de la mano de Dios y descubre que perdonar es una actitud de valientes y que perdonarte a ti mismo por lo que haya pasado, no sólo te hace crecer, sino te libera de culpas que tal vez llevaban más de 20 años atormentándote.
Ve al fondo de tu corazón y recuerda que siempre es un buen día para empezar de nuevo, conquistando nuevos mundos con un pensamiento diferente y sobre todo, con la tranquilidad de haberte regalado la maravilla del perdón.
David Montalvo TreviñoEscritor y conferencista, es "Life Coach" especializado en calidad de vida y practicante en Programación Neurolinguística, certificado en "Coaching" por el Instituto de PNL de Monterrey

jueves, junio 21

Cuan especial eres

Tu presencia es un regalo para el mundo.Eres una persona única en un millón. Tu vida puede ser como tu quieras que sea.Vive cada día con intensidad.Cuenta tus alegrías, no tus desdichas.Lucharás contra la adversidad que se te presente.Dentro de ti hay infinitas respuestas,pideselas al Espiritu Santo que mora en ti.Comprende, ten coraje, sé fuerte.No te impongas límites. !Hay tantos sueños que esperan ser realizados! Las decisiones son tan importantes para librarlas al azar.Lucha por tu ideal, tu sueño, tu premio No hay nada tan desgastante como las preocupaciones.Mientras más carguemos con un problema, más pesado se hace.No te tomes las cosas con tanta seriedad.Vive una vida de serenidad, no de lamentos Entrega tu carga a Jesus y confia en ElRecuerda que un poco de amor recorre largos caminos.Recuerda que mucho es para siempre.Recuerda que la amistad es una sabia inversión.Los tesoros de la vida son personas unidas. Nunca es tarde.Transforma lo cotidiano en extraordinario.Ten salud, esperanza y felicidad.Empieza y termina tu dia con un pensamiento de alabanza a tu Padre Celestial Y jamás olvides ni siquiera por un día cuan especial eres. Freddy Jara

domingo, junio 17

Las cosas que no necesitan talento‏

El talento nos atrapa, nos asombra la belleza de la escultura de Michelangelo, nos paraliza la voz angelical de Mariah Carey, nos doblamos de la risa con la comedia de Robin Williams, Somos cautivados por la actuación en la pantalla de Denzel Washington. Sin embargo, vivimos en un mundo de trastornos y contradicciones. El más talentoso no siempre termina en la cima como una celebridad otros con menos talento a menudo consiguen el éxito.
Los trastornos se escriben en nuestra historia y ocurren alrededor de nosotros cada día. Un ejército mal de mal vestidos revolucionarios derrotó al imperio Británico para liberar a las colonias americanas y fundaron una nueva nación. Una compañía nueva en sus comienzos; Google superó los motores de búsqueda poderosos que tenían más reconocimiento, más capital y eran más conocidos.
¿Por qué la mayoría de los más talentosos no siempre son mejores? ¿Qué permite a los menos expertos ser, ocasionalmente, mucho más acertados?
El Objetivo de este articulo, no es reducir al mínimo el talento, pero si enfatizar en cualidades independientes de talento, las cuales, cuando son practicadas, agregan valor a otros y a nosotros mismos.
Para comprender un poco los cuatro elementos que he destacado en esta lección, las mismas están entre las cualidades más prominentes de un líder y que no necesitan del talento.
Habilidad de aprender
El deseo de escuchar, de aprender, y de aplicarse no es innato, pero cuando es cultivado, ayuda al crecimiento y al desarrollo del líder. En las palabras de Henry Brookss Adams; "La gente aprende mucho de quien sabe aprender". Busque y planee sus momentos para aprender. Haga preguntas intencionalmente para dibujar con profundidad la experiencia y el conocimiento de aquellos alrededor de usted. Mis mejores amigos son mis mejores profesores. Amo aprender, y me fascinan los individuos que tienen abundancia de sabiduría y les gusta compartirla. Como Beltasar Gracian dijo; "haga de sus amigos sus profesores y mezcle los placeres de la conversación con las ventajas de la instrucción." Encuentre los momentos para aprender y úselos entonces, usted realmente aprenderá a vivir. La gente exitosa ama aprender, distintamente que los menos exitosos.
Para los líderes exitosos, el aprender es tan necesario como respirar. Anhelan conocimiento y lo buscan a través de los libros, las conferencias, las conversaciones y las evaluaciones de las experiencias.
Para la gente sin éxito el aprendizaje es una carga y prefieren los caminos conocidos. Su hastío por el aprendizaje les impide su crecimiento y limita su influencia.
Iniciativa
La iniciativa es la fuerza interna que impulsa a los líderes a alcanzar grandes sueños. El padre y fundador de Estados Unidos, Benjamin Franklin, sostuvo la siguiente máxima: "Para tener éxito, hay que saltar rápidamente de las oportunidades a las conclusiones".
Los líderes con iniciativa tienen impaciencia para hacer que las cosas suceden. Tienen una actitud incansable y no se conforman con resultados promedio.
Una persona con iniciativa acepta la responsabilidad de su propia vida. Tal persona es autor de su propia historia. Elbert Hubbard dice; "el mundo concede los premios, el dinero y los honores, en una cosa y ésa es la iniciativa. ¿Que es iniciativa?. Se los diré. Es hacer las cosas correctas sin hablar mucho".
Las personas con iniciativa se inclinan hacia la acción.
Pasión
La pasión es un predictor intachable del éxito. ¿Cuántas personas que quieren cumplir metas carecen de entusiasmo?. ¿Cuántos grandes líderes que usted admira son indiferentes?. Una persona sin pasión no irá lejos antes y no tendrá esperanza de alcanzar grandes sueños. Por otra parte, una persona con pasión moverá montañas para ver su sueño hecho realidad. Una persona con gran pasión con el tiempo se convierte para un líder en la búsqueda de una visión.
Con respecto a la pasión, existen dos clases de personas, los alumbradores del fuego y los combatientes del fuego. El foco de los combatientes del fuego es ver lo que está mal de una idea, en vez de ver lo que esta correcto de esa idea. Estas personas poseen un espíritu dudoso y se resisten al cambio. Ellos adoran las palabras “si, pero…“. Siempre están encontrando defectos y humedecen el fuego dentro de si mismos y en todas las personas alrededor de ellos.
Evite los combatientes del fuego a toda costa, y en su lugar, busque a los alumbradores del fuego. Los alumbradores del fuego son valerosos. Ellos elevan y sostienen a otros en tiempos difíciles. Comparten sus triunfos, y estimulan a otros hacia grandes y mejores logros.
Las personas exitosas dan prioridad a sus compromisos apasionadamente. Rechazan la idea de vivir fuera de sus sueños. Cuando están en problemas generan perseverancia y barren las dificultades como una ola en el océano.
Coraje (valor)
El coraje o valor se pone a prueba cada día. Pensamos que el valor es requerido ante una situación de peligro o tensión, pero el valor es una virtud diaria, es necesario para vivir una vida sin pesares. En las palabras de James Harvey Robinson, “La grandeza es más que todo valentía. El coraje de escaparse de las viejas ideas y viejos estándares y de la forma "respetable" de hacer las cosas”.
Muchas razones agregan “el valor” a la lista de las cualidades admirables que existen aparte de talento. Necesitamos valor al buscar la verdad, aun cuando sabemos que esta pueda ser dolorosa. Necesitamos valor de cambiar cuando es más fácil seguir estando cómodo. Necesitamos valor de expresar nuestras convicciones cuando otros nos desafían. Necesitamos valor de aprender y de crecer, especialmente cuando al hacerlo exponemos nuestras debilidades. Necesitamos valor de tomar caminos elevados cuando otros nos tratan con maldad y nos colocan de último, necesitamos valor para liderizar cuando somos blanco de la crítica
Quizás pueda ser Miguel Cervantes quien resume mejor el valor: "El que pierde abundancia pierde mucho; él que pierde a sus amigos pierde más; pero él que pierde su valor pierde a todos".
Resumen
No hay substituto para el talento, pero existen suplementos de este, que pueden transformar un modesto talento en grandeza. Habilidad de aprender, iniciativa, pasión, y el valor son una muestra de las cualidades que dotan al talento de eficacia y que estimulan las habilidades medias para convertirse en historias extraordinarias de éxito.
No reduzca al mínimo el talento, sino magnifique las cualidades que pueden acompañarlo, y constrúyalas día a día.
John MaxwellConferencista Internacional, especialista en Liderazgo, fundador del INJOY Life Club®

viernes, junio 15

Una hora conmigo (no lo escribi yo)‏

Recluirse, o esconderse de los demás, no son cosas que se recomienden popularmente. Sin embargo, hace falta disponer de un "tiempo personal" para darse cuenta de muchas respuestas esenciales y de los talentos maravillosos que están dentro nuestro. Además del tiempo, es necesario tener la intención y las ganas, o el método adecuado para tenerlas. De ahí la gran importancia de una práctica continua de re-creación personal.
Hay quienes necesitan para estas prácticas de un contacto directo con la belleza, con la naturaleza o con las grandes obras de la humanidad. A otros, veinte minutos de silencio cruzados de piernas les permiten un viaje interior. Sea cual fuere la manera, son minutos que hay que encontrar cada día.
Un tiempo de soledad nos permite acceder a otras facetas de nosotros mismos porque nos transporta a otros ámbitos. Los momentos de creación son un buen ejemplo: escribir, pintar, dibujar o armar cosas. Incluso la fotografía y el video, u otras tecnologías, nos pueden hacer captar otros aspectos de la realidad en que nos movemos. El tiempo de la creación es muy personal y siempre nos quedará por expresar algo más, pero podemos comenzar por algo: una hora todos los días.
Quien dedique sólo una hora al día a algún proyecto, le estará destinando 365 horas al año, o sea el equivalente de más de 45 jornadas completas de trabajo de ocho horas cada una. ¡Esto agregaría un mes y medio de vida productiva a cada año de nuestra existencia! Y sin embargo, cuando se menciona una hora diaria de soledad para el cultivo de las propias facultades, muchos responden: "Estoy excesivamente ocupado. Trabajo todo el día y llego a casa rendido de cansancio. ¿De dónde voy a sacar esa hora?".
El frenético ritmo de la vida moderna, nos hace creer que los días no tienen horas suficientes para realizar nuestras aspiraciones... y así renunciamos a ellas. Sin embargo, el mundo está lleno de personas que -a fuerza de voluntad- han encontrado la manera de destinar una hora diaria a cultivar sus facultades creadoras. Paradójicamente, los individuos con mayor número de ocupaciones suelen ser aquellos que mejor se las arreglan, para disponer diariamente de una hora para disfrutar en soledad. La historia nos da ejemplos extraordinarios...
Crawford Greenewalt, cuando era presidente de la compañía química más grande del mundo, Dupont, todos los días destinaba cierto tiempo al estudio de los colibríes. Años después escribió un libro, "Hummingbirds" (el colibrí), calificado por los entendidos como obra clásica de historia natural.
Hugo Black, que llegó a Senador de los Estados Unidos sin haber pasado por una universidad, dejaba a un lado durante una hora al día, todos sus compromisos para dedicarse a leer en la biblioteca del Congreso. Profundizó en muchos campos, como la economía, la historia, la filosofía y la poesía y nunca abandonó aquella práctica, ni aún en sus días más ocupados como legislador. Posteriormente, cuando se le nombró magistrado de la corte suprema de los Estados Unidos, era uno de los hombres más eruditos del alto tribunal y todo un país se ha beneficiado de su vasta ilustración humanística.
Un griego llamado Nicholas Christodilos, mecánico de ascensores, se interesó en ciencia moderna. Todos los días después del trabajo y antes de sentarse a cenar, dedicaba una hora a estudiar textos de física nuclear y, a medida que fue entendiendo más claramente la materia, concibió varias ideas. En 1948 proyectó un acelerador de partículas que le pareció saldría más barato y tendría mayor potencia que los existentes. Lo mandó a la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos para que lo probaran. Después de algunas modificaciones, funcionó en forma tan satisfactoria que su aplicación economizó unos 70 millones de dólares. Christofilos recibió dos premios: uno de 10,000 dólares en efectivo y otro que consistió en un empleo en el Laboratorio de Radiación de la Universidad de California.
En los años más difíciles de la guerra, Franklin Roseevelt se aislaba del mundo durante una hora y se encerraba con su colección de sellos de correo. Su ama de llaves, contó cierta vez que cuando Roosevelt llegaba aparecía demacrado, pálido y fatigado, pero que cuando salía, se habría dicho que resplandecía el mundo entero. Esas horas de soledad eran un tónico espiritual para el presidente norteamericano.
La mayoría de las personas que destinan una hora diaria a la soledad se consideran recompensadas por ello. Aunque no produzcan nada, al menos tienen la oportunidad de analizarse a sí mismas. Desde luego, es mucho más satisfactorio fijarse una meta determinada para cumplir en esa hora, pues una vez que se adquiere el hábito de trabajar por una inspiración, el horizonte de las realizaciones se dilata sin límites.
Un amigo trabajó cuarenta años hasta llegar a ser uno de los más prestigiosos abogados de su ciudad, pero había algo que anhelaba, algo que jamás había podido llevar a cabo en medio de su agitada actividad profesional..."Quiero cantar", me decía. Nunca había estudiado canto ni tenía razón alguna para suponerse capaz de grabar alguna vez un disco o presentarse en público. A pesar de todo, resolvió perfeccionar su voz durante una hora todos los días, por grandes que fueran los sacrificios que tuviera que hacer para disponer de esa hora. Lo que mi amigo tuvo que sacrificar fue parte de su sueño. Pues la única manera que tenía para darse una hora de tranquilidad, era levantarse antes de las cinco de la mañana y practicar hasta la hora del desayuno."Esa hora nunca me costó trabajo. Una vez que me decidí a cantar a esa hora ya no podía dormir, pues la misma ansiedad de practicar un nuevo tono o ensayar un nuevo estilo me despertaba todas las mañanas", confesaba años más tarde.
Usted se preguntará: ¿Tuvo éxito alguna vez? Podríamos decir que sí: su nombre nunca apareció en las marquesinas (lo máximo que alcanzó públicamente fueron presentaciones en cafés y animaciones de fiestas), sin embargo, la recompensa personal ha sido extraordinaria. "Nada me ha proporcionado mayor satisfacción que esa hora diaria de soledad", decía al respecto. Si se le ofrece -periódicamente- una oportunidad, toda mente humana es capaz de crear ideas.
La soledad es buena amiga de la imaginación. Lo importante es que nuestras horas de soledad sean productivas... y lo serán por el sólo hecho de ofrecernos, cuanto menos, un sentimiento de bienestar interior. Definitivamente, una hora de soledad diaria no es algo fácil de obtener y se necesita voluntad: primero para encontrar esa hora y luego para utilizarla sabiamente. Es bueno saber que nunca somos demasiado viejos para aprovechar esta hora diaria de aislamiento. Por el contrario, cuando nos acercamos a la vejez, nada mejor que cultivar el placer por la música, la lectura, o el arte. La sociedad requerirá menos de nuestros servicios y tendremos cada vez más tiempo. Será mejor, entonces, estar preparados para gozar de la compañía de uno mismo.
Actualmente, se sabe que la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades retarda el envejecimiento. Además, es muy bueno para la autoestima saberse capaz de emprender algo nuevo o desarrollar un talento diferente.

viernes, junio 8

fracaso

El fracaso no significa que soy un fracasado; significa que todavia no he truinfado.
El fracaso no significa que no he logrado nada; significa que he aprendido algo.
El fracaso no significa que he sido un tonto; significa que tuve suficiente fe para experimentar.
El fracaso no significa que he sido un desgraciado; significa que me atrevi a probar.
El fracaso no significa que no lo tengo; significa que lo tengo de una manera diferente.
El fracaso no significa que soy inferior; significa que no soy perfecto.
El fracaso no significa que he desperdiciado mi tiempo; significa que tengo una excusa para comenzar otra vez.
El fracaso no significa que debo darme por vencido; significa que debo tratar con mas ahinco.
El fracaso no significa que nunca lo hare; significa que necesito mas paciencia.
El fracaso no significa que me has abandonado; significa que debes tener una mejor idea para mi.
Hay ciertas tormentas en la vida de la persona que contribuyen a que la actitud se estrelle. Estas tres tormentas que trato son predominantemente internas, no externas. Son parte de nosotros y deben ser tratadas constructivamente para que traigan paz y produzcan una actitud sana.
El temor al fracaso
La primera tormenta interna es: el temor al fracaso.
Hemos tenido muchas maneras de enfrentarnos con eso. Algunas personas son tan determinantes que dicen: «Si no tienes éxito la primera vez, destruye toda evidencia de que lo intentaste».
Fracaso: Lo escondemos, lo negamos, lo tememos, lo desconocemos, y lo odiamos.
Hacemos todo menos aceptarlo. Por aceptación no quiero decir resignación y apatía. Quiero decir entendimiento que el fracaso es un paso necesario hacia el éxito. El hombre que nunca cometió una equivocación nunca hizo nada.
Me gusta leer las vidas de los grandes hombres. Una realidad constante en todos es que experimentaron fracasos. En efecto, la mayoría de ellos comenzaron siendo fracasando.
Cuando el gran pianista polaco Ignace Paderewsky decidió estudiar piano, su profesor de música le dijo que sus manos eran demasiado pequeñas para dominar el teclado.
Cuando el gran tenor italiano Enrico Caruso presentó su solicitud para aprender canto, el maestro le dijo que su voz sonaba como el viento que silbaba por la ventana.
Cuando el gran estadista de la Inglaterra victoriana, Benjamín Disraeli intentó hablar en el Parlamento por primera vez, los parlamentarios le pidieron que se sentara y se rieron cuando dijo: «Aunque ahora me siente, vendrá el tiempo en el que me oirán».
Henry Ford olvidó poner una marcha de reversa en su primer carro. Thomas Edison gastó dos millones de dólares en una invención que demostró ser de poco valor.
Muy pocos lo hicieron bien la primera vez. Fracasos, repetidos fracasos, son las huellas que hay en el camino hacia el éxito. La vida de Abraham Lincoln demostró que la única vez en que no se fracasa es cuando se hace algo y da resultado. Podemos y debemos «caer» e irnos de bruces hacia el éxito.
Aceptar el fracaso en el sentido positivo, es algo efectivo cuando usted cree que el derecho a fracasar es tan importante como el derecho a triunfar. La mayoría de las personas rara vez valoran su buena salud, hasta que se enferman. El experimentar los problemas nos da un gozo más grande en nuestro progreso si aceptamos el fracaso como un proceso importante para llegar a nuestra meta.
Es imposible triunfar sin sufrir. Si tiene éxito y no ha sufrido, es que alguien ha sufrido por usted; y si está sufriendo sin tener éxito, tal vez alguien tendrá éxito por usted. Pero no hay éxito sin sufrimiento.
Unos años atrás, hablando en Dallas, hice una encuesta entre líderes de iglesias, preguntándoles: «¿Qué es lo que les impide hacer una gran obra para Dios? La respuesta general fue: «El temor al fracaso». Inmediatamente les hablé sobre el fracaso. Mi mensaje de clausura en una conferencia donde los pastores habían visto y oído historias de éxito, fue sobre: «fallas, fracasos y meteduras de pata». Todo el contenido de ese discurso de cuarenta y cinco minutos consistió en un relato de todos mis programas que habían fracasado. La audiencia rió histéricamente mientras confesaba abiertamente mis muchas equivocaciones. ¿Por qué? Había reconocido el fracaso y les había dado permiso para hacer lo mismo.
Reuben Welch, autor de En verdad nos necesitamos el uno al otro, dijo simplemente nos preocupamos de sobrevivir y conservar el status quo, defendemos una reputación que reprime el progreso y llega a ser autolimitante. Después de oír ese mensaje hice una placa que decía: «No tengo que sobrevivir solamente».
Nuestro Señor no sólo enseñó esta verdad sino que también la demostró. Dijo que morir, no vivir, era la clave para la efectividad (véase Jn 15.13). Demostró esta verdad en el Calvario. Se convirtió en un ejemplo visible de sus palabras. Ciertamente el «síndrome de supervivencia» no era parte de la vida de Jesús.
El apóstol Pablo lo entendió en su vida (véase Gl 2.20).
Tertuliano, un apologista del segundo siglo, se refirió al asunto de sobrevivir, durante los primeros años de la historia de la iglesia. Algunos cristianos hacían ídolos como profesión. Cuando habló con ellos le dijeron: «Debemos vivir». Tertuliano les devolvió la pregunta: «¿Deben ustedes vivir?» ¿Cuál era su punto de vista? Que es más importante obedecer a Dios que preocuparse de sobrevivir.
Tal vez las palabras de William Arthur Word nos animarán a no pensar en «sobrevivir» y por eso perder nuestro temor de fracasar:
Si usted es sabio, olvídese de la grandeza. Olvide sus derechos, pero recuerde sus responsabilidades. Olvide sus inconveniencias, pero recuerde sus bendiciones. Olvide sus propios logros, pero recuerde su deuda con los demás. Olvide sus privilegios, pero recuerde sus obligaciones... olvídese de la grandeza.
Corra el riesgo. Trepe y súbase a la rama donde está el fruto. Muchas personas están todavía abrazadas del tronco del árbol, preguntándose por qué no reciben el fruto de la vida. Muchos líderes potenciales nunca lo logran porque se quedan atrás y dejan que otro corra el riesgo. Muchos receptores potenciales nunca recibieron nada porque no dieron un paso fuera de la multitud y lo pidieron. Santiago nos dice: “No tenemos porque no pedimos”. En realidad no pedimos porque tememos el rechazo. Por eso no corremos el riesgo.
Reír es correr el riesgo de parecer tonto.
Llorar es correr el riesgo de parecer sentimental.
Acercarse a otro es correr el riesgo de involucrarse.
Demostrar sus sentimientos es correr el riesgo de demostrar su verdadero yo. Poner sus ideas, sus sueños, delante de la gente es correr el riesgo de perderlos. Amar es correr el riesgo de no ser amado. Vivir es correr el riesgo de morir. Esperar es correr el riesgo de desesperar.
John C. Maxwell

domingo, junio 3

Ojos que no ven Corazón que no Siente: Cuando Somos Víctimas del Autoengaño‏

Estas personas prefieren creer que todo marcha a la perfección en su vida antes de cerciorarse si efectivamente es así. Rara vez se evalúan para mejorar su rendimiento y su filosofía es: “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Prefieren evitar la auto evaluación, para no tener que tomar decisiones. Por esta razón, odian que se les recuerde lo que tienen que hacer.
¿Te has detenido a examinar cuál es la validez de este conocido refrán? Si lo analizas con detenimiento, te darás cuenta que la lección que pretende enseñar es que la mejor manera de evitar sufrir es vivir en la ignorancia, porque, después de todo: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.
Sin embargo, no te imaginas cuántas veces he escuchado este refrán de personas que prefieren no ir al médico a pesar de las dolencias que les aquejan, influenciadas por esta absurda idea; o padres que no se atreven a preguntarle a sus hijos si algo anda mal, por miedo a lo que puedan escuchar.
Puedes ir por la vida engañándote y convenciéndote a ti mismo de que todo anda bien, o puedes hacerle frente a aquello que sabes que debes cambiar, cambiarlo y asegurarte que todo anda bien.
Así que decide hoy mismo dejar de ser víctima del autoengaño y realizar una autoevaluación honesta y específica para saber donde te encuentras en este momento en cada una de las áreas de tu vida.
Determina en qué áreas de tu vida necesitas cambiar y mejorar. ¿Qué cosas te has venido diciendo que sabes que no son exactamente ciertas, pero que te ayudan a justificar tu mediocridad? ¿Qué puedes empezar a hacer hoy mismo que te permitirá incrementar tu productividad personal? ¿Qué malos hábitos tienes que eliminar? Yo sé que esto no es algo que nos guste hacer o que nos resulte placentero, pero necesitamos hacerlo, si de verdad deseamos vivir una vida productiva.
El autoengaño hace que muchas personas prefieran no darse por enteradas de sus problemas para no tener que lidiar con ellos. El problema con esto es que muchas de ellas posponen tener que enfrentar sus problemas, hasta que ya es demasiado tarde. No permitas que esto te ocurra a ti.
Camilo CruzCientífico, Escritor, Consultor y Conferencista Internacional, Catedrático Universitario, Hombre de Negocios

miércoles, mayo 16

La Magia de hacer que las cosas Sucedan

Realmente podemos contar las semillas que tiene una naranja, pero no sabremos ¿Cuántas naranjas puede dar una semilla?, ¿Cuantas ideas se han quedado almacenadas para siempre en nuestra mente?, ¿Cuantos proyectos por realizar?, ¿Cuántos sueños sin atrevernos a realizarlos? Cada semilla sabe cómo llegar a ser un árbol, los sueños son semillas los cuales deben germinar, si no, se mueren siendo semillas. ¿Cuántos frutos puede dar una idea? Pregunta que solamente podrá responderse intentándolo, solamente así conoceremos sus posibilidades reales, además con el intento conocemos nuestras propias limitaciones, si no resulta cabe cuestionarnos qué nos falta aún por aprender, además nos mostrará nuestras fortalezas internas; ¿Cuánta constancia y tenacidad poseemos? Y para atreverse se necesita la magia de la audacia. Magia es lo que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales, así lo define la real academia de la lengua, y su connotación en esta breve reflexión no se trata de hechizos o conjuros, sino que a través de la audacia se han logrado la mayoría de los proyectos que para los demás eran imposibles y que una vez realizados para los demás resultan sencillos, como la bombilla incandescente, el fonógrafo, los rayos X, fundar una empresa mágica como Disney, en fin, millones de realizaciones que ahora nos rodean en nuestra cotidianidad y que en su tiempo cuando aún estaban en proceso, los demás consideraban que de lograrlo sería un milagro. La envidia ha engendrado odio, el mediocre descalifica fácilmente al triunfador por que en el fondo sus logros son un espejo de sus propias carencias, y todo es resultado de la casualidad y la buena suerte, por lo cual se hace necesario preguntarles y si era tan sencillo ¿Por qué tu no intentaste? La audacia es un factor fundamental para tener buena suerte, entre mayor número de intentos más posibilidades tenemos de alcanzar el éxito. Los sueños al igual que las semillas contienen el secreto para convertirse en árboles, en realidades, saben que el primer paso es germinar, comenzar a desarrollarse, así las ideas hay que fortalecerlas, alimentarlas y llegar finalmente a enamorarse de ellas con tal pasión que nos impulse a la acción, además con estas fortalezas espirituales podemos vencer las muchas adversidades que se nos pueden presentar. Los líderes creen en sus sueños con tanta pasión que no paran hasta verlos convertidos en realidad, aplican la alquimia de la audacia factor detonador para alcanzar resultados, saben que entre mayor número de intentos realicen la buena suerte los favorecerá. La audacia es un atrevimiento, un salto a lo desconocido, su mayor riesgo es el fracaso, su mayor prioridad, el triunfo y en ambos existe la gran lección pues la experiencia es el resultado de haberlo intentado, audacia es intento, posibilidad, oportunidad de convertir nuestros sueños en realidad. El ancla de los mediocres es el miedo, tienen pavor a fracasar por eso no lo intentan, juegan en la vida a no perder en cambio los excelentes siempre juegan a ganar.

Miguel Angel Cornejo
Conferencista Internacional, especialista en liderazgo, alta dirección y productividad. Autor de numeras publicaciones.